Aquesta de cap per avall...
Saturday, December 18, 2010
Monday, December 13, 2010
A decade to forget, a decade to remember

It was somewhere along the 20th century that the media started to count time by decades and naming them: the Roaring Twenties, the Hungry Thirties or the Swinging Sixties (in Spanish “la decada prodigiosa). When it came to name these past ten years they’ve come up with “the noughties” still in want of an adjective.
This season journals and televisions will come up with various renditions of what the past ten years have represented, commemorating events and affairs at the end of the decade. The fascination with round numbers will keep hem from considering the decade actually ended a year ago, the 31st of December 2009, as the Anno Domini dating system does not have a “year zero” and we all celebrated the end of the century and the millennium at midnight the 31st of December 1999, that is eleven years ago.
If I remember correctly it was Julius Caesar who imposed the 365-day year, fed up with the whimsical lunar calendar used by the Roman priests who took to change the dates of feasts and celebrations to their convenience. That made difficult the organisation of the military world Caesar needed to expand the Empire. It was hard not knowing when your legions were going to walk out of a war to indulge themselves with Saturnalia or Lupercalia as they saw fit. He beheaded a few priests and got rid of the rest and chose the Egyptian solar calendar more in pace with the seasons. (I think it was his nephew who rounded up the idea adding two missing months to the original ten: July for Julius, his uncle, and August for himself Augustus, pushing further down the year the seventh month (September), the eighth (October), the ninth (November) and the tenth (December). But it was a Romanian monk, Bede, the Venerable, who in the Sixth Century reorganised the calendar and established there was no “year zero”.
But I am sure that no matter this past decade had ten or eleven years, everybody will set the clock on September 11th 2001 as the actual date of the beginning of the decade, the century or the millennium.
It was a turning point for many and determined also many of the following and disastrous events such as the re-election of GW Bush to the US presidency, the (Second) Iraq War, the (Sixth if I am not miscounted) Afghan War, the Al Qaeda bombings in Madrid, Bali and London in whichever order you want to place them. Throw in a couple of big earthquakes, a murderous tsunami, an unpronounceable named erupting volcano clouding with ashes all the European air space, some assorted draughts, famines and floods and you’ll have a pretty forgettable decade.
But for some 800 million it has been the first decade of their lives and for the many who survived it there will be many good things to remember. The measure of how good the times are is, alas! very personal and depends of many details and circumstances.
To all those and to you reader, I just wish you a very happy new decade of which, as I said, we have already consumed one whole year.
Sunday, December 12, 2010
Monday, December 06, 2010
On Wikileaks

Hace ya unos años y alrededor de la caída de la Unión Soviética y el final de la Guerra fría, un académico medio japo y medio americano—aunque lo politicamente correcto es decir que es un americano de origen japonés, nacido en Chicago—Francis Fukuyama, se descolgó con un ensayo titulado "El final de la historia". El argumento iba sobre que, sin conflictos ideológicos, el desarrollo histórico se detenía. Fue muy criticado por técnicos y opinadores de todas partes y, muy pronto, nuevos eventos, especialmente los del 11 de septiembre de 2001 vinieron a desmentirlo.
Cuando de crio iba en el Instituto, en alguna clase del profesor Abellà aprendí que los historiadores trabajan con documentos, preferiblemente escritos. Lo que sucedió antes de la escritura era "Pre-historia". Los archivos que gestionan miles de documentos escritos—y gráficos, por aquello del valor multiplicado por mil de las imágenes—nos permiten profundizar en el conocimiento de lo que sucedió hace tiempo. Lo mismo que las bibliotecas que hay y que ha habido.
Fue Edmund Burke, el político inglés aunque nacido en Irlanda del siglo XVIII, quien dijo aquello de que los pueblos que no conocen su historia se ven obligados a repetirla. La idea luego se la han atribuído a Winston Churchill, quien probablemente la utilizó alguna vez y, también, a George Santayana, un profesor de Harvard también americano pero nacido en Madrid. Pero probablemente unos y otros lo pudieron extraer de la 1ª Epístola de San Pablo a los Corintios, 10, 11, donde refiriéndose a la historia de Israel dice “Todo eso fue escrito para que lo conocierais y no cometieseis los mismos errores…” O sea, que hay que conocer la historia.
Ha sido el advenimiento de la Internet lo que nos abre un nuevo universo de disponibilidad de documentos y, ligado con las tecnologías de la información, el fenómeno de Wikileaks. Lo que empezó siendo una "wiki", que según el inventor de las "Wikis" Jimmy Wales es un lugar donde todos pueden "colgar", que quiere decir publicar, información, se ha convertido en un fenómeno informativo de alcance mundial. Cierto que ahora a Wikileaks no puede publicar todo el mundo sino sólo su equipo de redacción y gestión y, por lo tanto, no es exactamente una "wiki", pero la libertad de la red permite que se publique de todo y sin el control de los poderosos, estados o corporaciones. Obviamente lo que despierta más interés son las informaciones consideradas secretas o, al menos discretas, de los gobiernos. Y, a la vez, es lo que genera las reacciones más violentas de los poderosos.
Realmente la Internet es la biblioteca de las bibliotecas y el archivo de los archivos. Con un poco de tiempo toda la documentación mundial que tenga vocación de permanencia acabará escaneada y en algún archivo. Que eso incluya toda la información escrita supuestamente reservada o secreta no es más que una cuestión de tiempo. Eso es lo que no interesa a los poderosos que son quienes tienen muy claro eso de que la información es poder. Llevan ya mucho tiempo intentando controlar la Internet, en principio con el fácil recurso de decir que está llena de pornografía. Ese es exactamente el mismo argumento que utilizaron cuando se inventó la imprenta: había libros que no podían publicarse o leerse y así creó el Vaticano el Índice, el Index librorum prohibitorum et expurgatorum, que pretendía ponerle puertas al campo del pensamiento hace ahora 450 años. El fundador de Wikileaks es objeto de persecución y, como ahora eso de llamar hereje a alguien ya no se lleva, le acusan de delitos sexuales, horror de los horrores.
Los gobiernos harán lo necesario para cerrar y suprimir Wikileaks, empezando por perseguir a su cabeza visible, Julian Assange, acusándole de fechorías sexuales como que se le rompió el condón y no lo dijo (¡sic!). Pero con un poco de suerte, la proliferación de lugares donde publicar información hará el esfuerzo inútil. Entonces los historiadores tendrán su fiesta ya que los documentos reales de la historia estarán a su alcance y así podremos reconstruirla. Esto es el principio de que, finalmente, conoceremos la historia.
Tuesday, November 30, 2010
Sunday, November 14, 2010
Freakies of my youth XX. El último freakie
Me está costando recordar el vigésimo “freakie” con el que pensaba cerrar esta serie d fantasmas diversos que acompañaban mis duermevelas infantiles. La vida mágica de los niños se puebla de personajes reales o inventados que aparecen y desaparecen de nuestra realidad sin saber cómo ni porqué. Ni, sobre todo, porqué a nosotros, cuando para otros coetáneos eran otros sus fantasmas y, a lo mejor, los nuestros les podían parecer gente corriente.También es que la infancia es un período dilatado, aunque luego se pase en un suspiro, que está lleno de tardes y noches para dedicar al fantasear. Y digo esto porque por las mañanas, las ocupaciones escolares dejaban poco tiempo para hacer volar la imaginación. No tanto porque esas “ocupaciones” me motivaran un interés especial sino porque me distraían de mi vida personal que siempre estaba en otro sitio.
De menos pequeño los fantasmas de los personajes de las novelas que leía tenían una cierta presencia, pero a ellos, los pobres, no me atrevo calificarlos de freakies. Al fin y al cabo eran personajes reales o ficticios y sus peculiaridades estaban determinadas por sus aventuras.
John Silver, el pirata de “La isla del tesoro” ya se aparecía en los sueños de Jim Hawkins. Robinson Crusoe era más bien pelma aunque se hacía estimar en su naufragio. Don Quijote realmente era un raro incluso para su época, pero su carácter de clásico le hacía respetable. Como todos la personajes de la Biblia personificados en grabados de Gustavo Doré que eran las ilustraciones de mis libros, que eran bien raros: Caín matando a su hermano; Abraham a punto de degollar a su hijo; Salomón proponiendo descuartizar recién nacidos para imponer su autoridad; Moisés separando aguas o rompiendo tablas de piedra por un quítame allá festejo con un becerro; Esaú comiendo lentejas; Absalom dejándose la permanente en las ramas de un árbol o Sansón en la peluquería de Dalila; Daniel domando leones como en un circo; los hermanos de José vendiéndolo; Job lamiéndose las llagas, o David liándose a pedradas con Goliat. Cosas de la antigüedad esa.
Los “Hombres célebres”, que era como se llamaba nuestro libro de lectura, incluían gente como Alejando Magno, muy jovencito para la guerra que dio; Viriato que, como decíamos era un “guerrero atroz que comía garbanzos y cagaba arroz”; Augusto, todo él muy emperador, que además había pasado dos años en nuestra ciudad y no quedaba muy claro si para tratarse del asma que tenía o de las almorranas de tanto cabalgar sin estribos por las tierras de cántabros y astures; Almanzor que perdió su tambor no se dónde porque decir “calatañazor” se nos hacía difícil; Cristóbal Colón, claro está, que fue un “hombre de gran renombre/ que fue el primero que descubrió/un mundo nuevo/ y fue el primero/ que puso un huevo/ de pie”…como cantábamos a coro. O Juan de la Cosa, cuya cosa era un mapamundi del mundo entero y no sólo de Bilbao. Y Don Fernando Fernández de Córdoba un militarote bastante bruto que hacía los presupuestos como los políticos de ahora, sólo que estos en vez de picos y azadones se lo montan con primas y comisiones.
Había varios más, como los capitanes Daoiz y Velarde liados a cañonazos con los franceses para que luego les dejaran más solos que la una, Zumalacàrregui con su boina o el general Espartero, famoso por el tamaño de los cojones de su caballo. Los últimos eran Juan Ramón Jiménez, un poeta entusiasmado por los asnos y las “jotas” y don Santiago Ramón y Cajal. Como éste era médico y sabio y a mi ya me rondaba la cabeza mi destino profesional, pasó a ocupar un lugar distinto en mi imaginario. Ahora sólo compartimos la calvicie y la barba. En fin.
Me cuesta acreditar como freakies a los que ocupaban puestos prominentes como Franco o Pio XII. O Stalin o DeGaulle. Eran y han sido personas reales, indeseables por mil motivos, pero no “raros”. Demasiados reales para ser raros.
Así que, de momento, cerramos esta serie, antes de que el Alheimer anule mi memoria o que otros estímulos me permitan evocar personajes reales o de ficción que pudieron componer el horizonte de mi infancia.
Saturday, November 06, 2010
Laicisme i anticlericalisme

Aquest senyor vestit de blanc (i, a la foto, de vermell) que és el cap de l'estat vaticà acaba de dir que a Espanya (i això vol dir, ara per ara, a Catalunya) el laicisme i l'anticlericanisme es tan fort com als anys 30 del segle passat...
Entenc que vol dir durant els governs de la Segona Republica Espanyola.
Només no està en condicions de fer comparances històriques i s'equivoca, sinó que aquest comentari és una provocació.
Sembla que ha vingut a consagrar un temple cristià, per cert molt reeixit i de característiques monumentals com és la basilica de la Sagrada Familia, construcció que es va fent amb diners principalment catalans puix que, que se sàpigue, el Vatica no ha posat ni un euro. Als anys 1930's a Catalunya cremavem esglesies i convents amb força entusiasme. Deixant a banda motivacions i situacions històriques, no crec que hagi cap possible comparança.
Potser que el senyor Ratzinger mirés mes de prop el que li està passant a la seva organització per de dins i no tant el que pensen els altres. Si a les esglesies no van més que les "velletes que pansidetes" que en deia en Serrat encara ho fan, deu ser per que a les misses ofereixen poca cosa. Si, amb l'atur que hi ha, els seminaris no siguin capaços d'atreure alumnes per a una professió que garanteix l'ocupació subvencionada per l'estat de per vida, deu ser porque hi manquen incentius. Si la canalla (o els seus pares) mira amb desconfiança als capellans es per que han sentit quelcom del que fan alguns clergues amb els nens.
A sobre, la seva organització aprofita cada ocasió per a opinar sobre el que la gent fa o no fa sota els seus llençols, quan hom entén que d'aquestes matèries i per disseny i designi no en tenen experiència. I prohibeixen als seus fidels l'us de mesures higièniques i profilàctiques que els hi poden evitar malaltia i mort sense que sigui possible que aportin cap argumentació ni científica (of course), ni teológica, ni tradicional, ni evangélica que li doni suport.
RATZI GO HOME!!
Tuesday, October 12, 2010
Freakies of my youth XIX: el tipo ese del Netol
Netol era (o quizá es aún) un líquido para la limpieza de metales fabricado en Cataluña como se puede deducir de su nombre: net, en catalán es limpio, y la terminación en “ol” se corresponde a la terminación de algunos hidrocarburos, fundamentalmente los alcoholes.
El líquido era más bien viscoso y de un color indefinido que se extendía sobre los metales, especialmente el latón de lámparas y otros enseres, con facilidad y, frotando bien, se conseguía un brillante dorado.
Mi madre tenía montada una particular guerra con la vecina de al lado, con la que compartíamos un largo balcón adornado con unas bolas de metal. De vez en cuando limpiaba las nuestras con el único propósito de que se viera la diferencia con las de la guarra de la vecina. Cosas del vecindario. El Netol era un excelente limpiametales aunque no todos. En la mili aprendí que no servía para bruñir el cerrojo del mosquetón, que era de acero y se limpiaba mejor con un derivado del petróleo. En la unidad de infantería donde disfruté de unas vacaciones pagadas había un comandante que se hizo famoso porque en una revista, a la vista de un fusil que parecía no cumplir las expectativas, exclamó: “¡Si este fusil está limpio mis cojones son perlas!”. A cuya consecuencia el comandante pasó a ser conocido como “El Perlas” entre la soldadesca.
A mi lo del Netol que me obsesionaba era la jeta del mayordomo anunciante. Pelirrojo, con su cuello de pajarita y chaleco a rayas, mostraba una especie de sonrisa que le estiraba los mofletes de forma grotesca.
A uno de mis hermanos que de pequeño era mofletudo, algún elemento incontrolado de la familia se entretenía en estirarle los carrillos y llamarle “Netol”, sólo para fastidiar.
Pero lo peor era la información reiterada de que el Netol era un producto tóxico, venenoso. Que si lo bebías se te ponía la cara como al personaje del anuncio. ¡Horror! En realidad, si te tomas un cubata de Netol, lo que pasa es que te produce una insuficiencia renal y una efecto tóxico sobre la médula ósea que entre una y otro es muy probable que te lleven a la tumba. Pero sin que te cambie la cara. Pero esas leyendas abundaban en el entorno de la droguería de mis tías que, en su tiempo, vendieron centenares de envases de Netol a su clientela.
En cualquier caso, la jeta del tio de Netol formó parte de las imágenes que me rodeaban y que ahora reconozco como “freakies”. I mean: they freaked me out.
Sunday, October 10, 2010
¡Cómo pasa el tiempo!

Más de dos meses sin volver a este blog...! Y luego me quejo de que no lo lee nadie. Siempre hay la excusa de que ando algo liado, lo que es cierto y, lo más triste es que a lo peor no tengo nada que decir. Ni siquiera la memoria de los freakies de mi infancia y juventud me persiguen en el duermevela. Probablemente porque sólo yo me acuerdo de ellos. Ya no debo ser tan malo como cuando me comparaban con Lavrenti Beria...
También es cierto que he mantenido mucha más fidelidad al blog profesional que publico: Pediatria social que tiene entradas semanales.
Prometo más asiduidad.
Saturday, August 07, 2010
Bullfights, Catalan sports and the Economy-Economist

This very close friend of mine published a comment to the prevously mentioned article of The Economist on the bullfights ban in Catalonia.
It was the second of what has turned to be a record of comments to a piece in the journal: 250!!
That prompted Bill to send a new one and open another line of controversy, that on Catalan sportsmen as compared with Spanish.
Here you have the texts:
Comment 2:
Your correspondant is right on the political meaning of the bullfights ban but I disagree with the headline. Catalonia is a rather tolerant country, praised by the "seny" (good sense) of their citizens. Catalans have a penchant for baning stupidity, though.
And, like the previous comment by the Latin "Bull shit" (Taurean excretia) I am going to miss the "rabo-de-toro" (bull's tail) stew and just settle for the less tasty cow's.
Comment 249 to The Economist on Catalonia bullfight ban
Well, well. As the signer of the second comment to this article I am really surprised on the sheer amount of comments that followed: 249!!!!
I tend to agree with many readers the article was somewhat flawed and the headline a bit offensive, but I am delighted by the controversy arisen, not so much over bullfights than over the independence of Catalonia as the main subject.
Worth reviewing are the history lessons by Gamarús (Catalan name of a night bird, the Tawny owl).
As the regional elections draw nearer I would suggest The Economist to run a special report on the economical facts that support the Catalan feelings about their independence from the Spanish state, as becomes to a journal dedicated to economy and business. That and perhaps to explain why the most of Spain's successful sportsmen and women are from Catalonia. And even that one of the most successful "matadores", bullfighters, Sebastien Castellà comes from the part of France that used to be Catalonia... (?!) which may have an economic reason too.
Comment 251 to The Economist on Catalonia bullfight ban-and Catalan sportsmen
Wow! There you go. Another line of controversy
@temax
on Catalan sportsmen and women.
Well, you may be right I don't know shit about Spanish sports, other than what I may read on the media but, is there any other way to know about sports than watching the news and reading newspapers?
As Catalans consider a Catalan whoever lives and toils in Catalonia (otherwise it would exclude their Andalusian born president, who migrated to Catalonia as a teenager) some of the "sportspersons" you mentioned may well be considered Catalans: Rafael Nadal and Andres Iniesta started their careers in Barcelona and they play and train there.
Fernando Alonso is Asturian all right, but the other two Formula 1 pilots with a Spanish passport: Alguersuari and de la Rosa, are both Catalans.
The first Spaniard to climb the Everest, Oscar Cadiach, was Catalan, as are the motorcycle (trial bikes) world champions Jordi Tarrés and Adam Raga.
The Catalans won eleven of the eighteen medals of the Spanish delegation in the Beijing Olympic Games and were Barça players who scored ALL the goals in the World Football Championship in South Africa.
Of course Xavi Hernandez and Carles Puyol won the championship for Spain, but if you saw the celebrations they flaunted a Catalan flag as they toured the stadium.
Cesc Fabregas as of yesterday, has confirmed he will continue as the Arsenal's captain (good for the Gunners!)
The Gasol brothers and Ricky Rubio have taken Spanish basketball to unexpected heights, being Spain a country of relatively short people.
Just this morning Andrea Fuentes has won the silver medal in the European synchronised swimming championship,,,
OK, lets argue
________
So, there



