Tuesday, May 21, 2024

"A hostias!"

 A hostias!!

Relato escrito en 2007, publicado no sé muy bien dónde.

A hostias!… 


(Una historia real) 


Pues resulta que las monjitas del convento de las hermanas de la Contemplación Cristiana, una más de la miríada de órdenes religiosas femeninas de las que, según se asevera, ni el Papa conoce su número, hace ya un tiempo decidieron ampliar su cristianísima dedicación a la elaboración industrial de formas sagradas, panes, para la consagración y comunión. 

Su antiguo convento se encuentra en la feraz huerta valenciana, medio oculto entre naranjos y con un amplio jardín cuya tapia coincide con el cauce de un torrente por el que hace milenios que no corre el agua, pero cuyo cauce freático permite llenar continuamente el pozo del convento. Tal fortuna ha permitido siempre disponer de un considerable caudal que, con la ayuda de una bomba aspirante, las monjitas trasladan a un aljibe de notables dimensiones. Al crecer la demanda de agua en el entorno, las industriosas religiosas dieron en vender agua a los sedientos, en este caso representados por unos cuantos constructores de la zona que con regularidad acudían a llenar sus remolques cisterna al aljibe. Del producto de este no del todo legal trasvase se nutría la escasa hacienda del convento. 


Del manejo y mantenimiento del pozo y su bomba extractora se ocupa regularmente “SorTornillo”, cariñoso mote adjudicado a la hermana Maria Engracia de la Caridad de Todos Los Santos, por su afición a la mecánica y al trajín de destornilladores y llaves inglesas. Sor Tornillo fue en el siglo Gracita Suarez-Salazar y Alvarez de Toledo, hija póstuma de los marqueses del Santo Encino, a quien su mala cabeza condujo por tortuosos caminos al servicio del Señor. Su padre murió en un accidente de aviación, cuando pilotaba su propio aparato y en la inconfesable compañía de un mecánico, mozo jaquetón con quien se le atribuyeron relaciones extracurriculares. La marquesa embarazada de 36 semanas no pudo resistir las implicaciones de la tragedia y se puso de parto, del que nació Gracita. Una grave complicación hemorrágica del parto sumada a la indecisión de los médicos, se llevó de este mundo a la marquesa, quedando Gracita en compañía de sus seis hermanos al cuidado de sus tíos. De moza resultó evidente que había heredado de su padre la afición por los aviones y los mecánicos de aviación. De unos y otros aprendió los secretos de la mecánica pero no los del control de la natalidad, por lo que a los 16 años ya había tenido dos embarazos indeseados que, aunque resueltos con eficacia en un prestigioso Instituto ginecológico de Barcelona, llevaron a sus tíos a internarla en un riguroso colegio de Segovia. Se fugó del colegio, hizo la ruta de Ibiza y Katmandú en compañía de un retro-hippy, se pateó Centroamérica con un joven médico progre y su caída del caballo le sobrevino cuando se paró a ayudar a unas monjas cuya destartalada furgoneta había dejado de funcionar una lluviosa tarde en Chiapas. Ella les reparó el carburador y las monjas le repararon su también destartalado espíritu, para entonces bastante agotado de dar tumbos. Colgó el zurrón y las sandalias de “cumbayá” itinerante, se quitó de los canutos y abrazó con pasión el hábito religioso. Una redistribución de la orden la llevó, junto a otras religiosas mejicanas jóvenes de regreso a España y a la comunidad valenciana. Ahora se encarga del mantenimiento del convento. 


Viendo la Madre Superiora que los devengos de la venta de agua no acababan de sanear la magra fortuna conventual, dio en pensar que la elaboración industrial de hostias podía ser una solución de futuro. Pan y agua parecía una dieta de desarrollo comercial muy de acuerdo con los votos de pobreza a que obligaba la orden. La anunciada visita papal al Encuentro Mundial de las Familias hizo que la propuesta fuera bienvenida en el arzobispado. Tiempo ha, en el convento se había fabricado “pan de ángel” de forma artesanal. El proceso era simple pero laborioso. Requería materiales de primera, harina de almidón candeal, agua bendita del pozo y el planchado en caliente de las obleas que luego se taladraban de la hoja con un artilugio de palanca. Pero la producción con este método era escasa y el preció de la hostias no se puede decir que sea inflacionario. Casi al mismo precio por kilo que el pan. Y las hostias pesan poco. Fue Sor Tornillo la que sugirió que se buscase una forma más rápida, más industrial de fabricación. Tras largas pesquisas, al final dieron con un industrial catalán que había diseñado un complicado artilugio para la fabricación de obleas para la industria repostera. Propuesto el asunto, fue fácil adaptar el diseño para la fabricación de hostias. El chisme se componía de una tolva para la entrada de la pasta de almidón y un juego de cuatro planchas de teflón calientes para hacer las obleas, más unos mecanismos para desplazar las obleas hasta otra máquina que las recortaba automáticamente en la forma deseada. Con dos tamaños, las grandes para la consagración y las pequeñas para su distribución a los fieles comulgantes. Llegaron a un acuerdo con el fabricante en el precio del aparato: 40.000 euros. Pero llegaron a un acuerdo mejor. Le pidieron al industrial que les hiciese una factura “pro forma” de 60.000. Y luego un descuento de 20.000 € aparte. La factura de 60.000 era para presentarla al arzobispado que era quien financiaba la compra. La diferencia se quedaría en el convento, para sus santas obras. Al industrial catalán le pareció algo peculiar el trato, pero como “la pela és la pela” y, al fin y al cabo, quien pringaba era el arzobispado de Valencia, se prestó al chanchullo sin demasiadas reticencias. Menos gracia le hizo cuando en el pago le hicieron una retención de seguridad y garantía de 6.000 euros, aplazada a un año. Con todo, se firmó el contrato de compra-venta y ambos contratantes se avinieron que en caso de discrepancias, se acogían a lo que determinasen los juzgados de Barcelona, que era donde se había realizado la transacción. 


Instalado el chisme, al cabo de unas semanas el industrial creyó oportuno visitar el convento para comprobar el funcionamiento. No tomó la precaución de anunciarse previamente y una mañana veraniega se plantó en el convento de los naranjos. Le hicieron esperar en la cancela un buen rato. Luego le medio atendieron, pero le hicieron esperar un rato más. Cansado, exigió ver a la superiora, anteriormente excusada por estar entretenida en sagrados menesteres de oración y ya al mediodía fue finalmente recibido. Le plantearon un buen número de quejas, algunas referencias al calor que hacía y no le dejaron ver el aparato instalado. Harto de la pérdida de tiempo y algo confuso se alejó del convento y paró en un bar que encontró en el cruce de la carretera a reponerse del sofocón y las calorinas.  


El bar estaba desierto excepto por un sujeto, con aspecto de labriego huertano, ya entrado en años, que sorbía lentamente una cerveza. Pidió un refresco y cuando había tomado un par de sorbos, se le acercó el labriego. A un saludo breve siguió la pregunta de si había estado en el convento. 


― Es que me ha parecido verle en la puerta. 

― Vine a ver la instalación de la máquina de hacer hostias—explicó. 

― Joder! Desde que trajeron la máquina, en ese convento están pasando cosas muy raras. 


Hablaba despacio, en valenciano huertano, pero los tacos los decía en español. El catalán seguía su conversación en su idioma que, al fin y al cabo y diga lo que diga la Generalitat Valenciana del PP, es el mismo. El relato prolijo, lleno de circunloquios e imprecisiones, entreverado de exabruptos y tacos, le abrieron a la visión popular de lo que pasa tras las tapias de un convento. 


― “….Que diu uns dels que porten els tractors a per l’aullia, que ha vist les monges en pilotes, Collons !! » 

― « Aixó son collonaes" terció el tabernero 


Pues lo cierto era que la máquina, que en síntesis, es un horno, desprende un calor considerable. Al catalán no le extrañó que quien estuviese trabajando con ella, y si le sumas las calorinas del cambio climático, prefiriese andar ligero de ropa. Lo que no pudo colegir eran los efectos de la temperatura en la disciplina y el recato en la comunidad religiosa. Y mucho menos que, de alguna forma, el cambio, literalmente, de hábitos pudiese haber trascendido fuera del convento. Y todavía menos que la experiencia de despojarse de ropa se hubiese convertido en, primero, un juego y luego una juerga monjil con sus componentes pitiáticos al lanzarse algunas de las profesas a alocadas correrías por los pasillos del convento como Dios las trajo al mundo. Que si así las trajo, así podían seguir. 


El industrial catalán se volvió a su casa pero, al cabo de una semana recibió una requisitoria de un bufete de abogados con la exigencia de devolver el dinero de la máquina y aceptar su devolución. La superiora había llegado a la conclusión que la maldita máquina, encargada para el alto y santo menester de fabricar hostias, era un invento del maligno que estaba poniendo en jaque la estabilidad del convento y decidió devolverla. Y recuperar los dineros, claro. No pudiendo acudir a los servicios jurídicos del arzobispado por temor a que se descubriese la chapuza financiera de la adquisición, a través de un cuñado, había contratado los servicios de un bufete de esos multitudinarios y con el encargo de realizar las gestiones con la máxima discreción. El cuñado, un meapilas próximo a la  Obra con influencias, comprometió al socio mayoritario del bufete a conducir la reclamación y mantenerla en secreto. 


Pero el industrial fabricante de la máquina no estaba, literalmente, para hostias. Argumentó que aún le debían el dinero de la retención de garantía, se negó a reposeer la máquina y que si querían algo que le llevasen a la justicia. Tal sucedió al cabo de unas pocas semanas. Los tejemanejes de un procurador avispado dieron con el sumario en el somnoliento juzgado número 37 de la Ciudad Condal. Razones insondables hacían del juzgado quizá el único que no padecía el tremebundo retraso por acumulamiento de casos que agobia y colapsa la justicia española. El juez, un joven valor de la nueva judicatura, era un jienense algo holgazán que, sin embargo, aspiraba juez estrella siguiendo la estela de su paisano Garzón. Se tomó el pleito con un cierto desdén, como casi todos los otros, su mente en otro sitio y su mirada recurrente en el culo de la tetuda secretaria que le atendía. 


En el sumario de alegaciones no figuraban muchos detalles de la parte económica de la transacción y, en cambio, se engordaba con referencias técnicas sobre rodamientos, galgas, termostatos, extrusiones y otras misteriosas alusiones a disfunciones productivas y “outputs” anómalos. Ante las dificultades de comprensión, como de costumbre, solicitó un informe pericial. 


El Colegio de Ingenieros Industriales le mando un facultativo de los que tenían en la lista, un sesudo profesional profesor de la Politécnica que necesitó dos semanas para elaborar el informe. Los razonamientos iban en la línea de que, tratándose de un diseño hasta cierto punto experimental, se debía dar la oportunidad al fabricante a reparar los defectos que hubiese y restablecer el funcionamiento adecuado de la máquina. Consultadas las partes, el letrado que asistía al industrial pronto se avino a las propuestas de la pericial. Pero las monjas no. Que ni hablar, que el chisme no funciona, que no quieren ni verlo, que se lo lleven y les devuelvan el dinero. Ante la insistencia en los dineros, al industrial no le quedó más remedio que ilustrar a su abogado en el chanchullo de los pagos y la factura doble para que, sin que llegase a oídos del juez, amenazar a la otra parte con dar publicidad al asunto. Pues ni por esas. La superiora, que siempre había mantenido un tono comedido llegó a gritar a su cuñado y a los abogados, acusarlos de insensibilidad porque era una pobre monja e invocar a todos los santos de la corte celestial a que le asistieran en tal trance. 


Anotadas las discrepancias con la pericial, el juez no tuvo más remedio que celebrar una vista a la que acudieron las partes representadas que organizaron un considerable barullo con las explicaciones técnicas. Y otras más bien estéticas o gastronómicas. Al parecer las hostias salían a veces pegadas y apelmazadas. Las grandes, gruesas como galletas María que al partirlas dejaban migas por todas partes. Las pequeñas pegadas en ristras con formas inverosímiles. A su señoría le picó la curiosidad cuando el industrial, a través de su abogado argumentó que no le habían dejado ver la máquina instalada ni las formas. El argumento de que en el convento no se podía entrar porque era de clausura estimuló su natural prepotencia; ante un juez no hay clausura que valga. Y así decidió que se personaría en el convento a la primera oportunidad para comprobar personalmente que estaba pasando. 


Tras un cuchicheo con la secretaria, fijó la visita para el siguiente lunes. El abogado del industrial ofreció llevarlos en su coche, pero su señoría tenia otros planes. Aunque salieron juntos en caravana de Barcelona para no perderse, el abogado y el industrial en su coche y el juez y la secretaria en otro, a la altura de Peñíscola, desde el teléfono móvil, el juez les indicó que siguiesen adelante, que ellos ya llegarían después. Y que no se preocupasen porque se perdieran, que para eso llevaba un GPS de última generación. El abogado del industrial le comentó que debía ser un GPS marca “Control”, a lo que siguió una risita conejil de complicidad. 


Con Control o sin él, su señoría y la secretaria no legaron al convento hasta ya avanzada la tarde. El juez aparecía con la cara airada y los ojos brillantes, no está claro si por el viaje o por la excitación de violentar el sagrado del conventual. Se sentía investido de todo el poder de la justicia. Entraron todos en tropel, o al menos eso pareció pues nunca antes habían entrado en el convento hombres seglares que, con sus pasos fuertes y decididos, parecían hacer temblar las siempre mudas paredes de la institución. Les acompañaban todas las religiosas en ordenadas filas de a dos. Llegados a la dependencia donde estaba la máquina el juez, a instancias del industrial, pidió que la pusieran en marcha. Como llevaba días sin funcionar la temperatura en la estancia era normal y hasta agradable, fresca y a la vez seca. Pero nada más encenderla se empezaron a oír unos extraños ruidos procedentes de las partes móviles. Gruñidos y gemidos, como medio sofocados y luego rítmicos acompañados de resoplidos. Y así durante unos pocos minutos hasta que el ritmo se hizo más rápido y terminó con un “¡Aaaahhhhhh!” obviamente orgásmico. Y al cabo de unos segundos volvió a empezar la cadencia. 


― Y lo peor es que las hostias salen así—dijo la superiora mostrándolas. En una tapa de cartón aparecían hostias enganchadas adoptando una figura algo peculiar, pero que la secretaria identificó inmediatamente. 



El industrial rápidamente adujo que eso se podía reparar sin problemas y que lo de los chirridos y gemidos se debía a que no se habían cumplido las recomendaciones de lubrificación prescritas. Al abogado se le escapó una risita que no pudo reprimir al oír hablar de lubricantes, el industrial replicó que con el calor los lubricantes se hacen más fluidos, la secretaria se sumó a las risas, al juez se le subió el pavo, el industrial se quejó: 


― “¡Collons!, que parlo en serio” 


La otra monja presente gritó 


― “¡El dimoni mos cerca!!!”4 saliendo despavorida de la estancia. 


Y otra recordó el refrán pre (y ante) autonómico: 


― “Que mos han enrredat. Que català i home de be, no pot ser” 


Se pusieron a hablar todos a la vez, la superiora excitada reclamaba sus dineros, el juez perdió los papeles, intentado imponer el orden a gritos pero, fuera de su jurisdicción y sin agentes de la autoridad presentes, sus esfuerzos resultaban inútiles. 


Al final echó a empujones al industrial que gritaba:


 ― ¡A hosties, acabarem a hosties!!!! y salieron todos del azacaneado convento. 


Como acabó saliendo a la luz lo del chanchullo de la doble facturación, el juez se inhibió hasta que se aclarase la cuestión y que interviniese el arzobispado, al fin y al cabo, parte interesada. De momento el lío, convertido en pleito canónico, yace junto a otros legajos en la mesa del canónigo doctoral de la archidiócesis. Éste, un asturiano tripudo que hizo la licenciatura en Comillas, con más afición a las paellas que a la fabada y pocas prisas, ha enviado los procedimientos al Santo Oficio a Roma por si las moscas, o por si los demonios. 


Xavier Allué 1 abril de 2007 

Friday, May 10, 2024

Tuesday, April 09, 2024

LListes electorals


La configuració de les llistes electorals és una de les tasques més delicades dels partits polítics i agrupacions que concorren a les eleccions. L'actual sistema vigent concedeix als partits la discrecionalitat en la tria dels components de les candidatures. Sovint, les decisions es prenen a la si dels comitès executius en funció de preferències d'origen divers. Influència, personalitat, carisma, presència, o contribució en diners o en espècie al partit són determinants. També l'històric, curriculum vitae o prestigi professional, tot i que no sempre ajuden. Tot plegat, els comitès executius i, molt especialment, els secretaris d'organització són els responsables. Aquest és el poder que ostenten els secretaris d'organització, sovint totpoderosos però no sempre coneguts o populars.

Els components, els designats de les llistes electorals són a l'hora dependents i representatius de les organitzacions polítiques.

El sistema electoral contempla que la representació sigui territorial, assignada a les circumscripcions electorals. Succeïx, però, que es poden assignar els elegibles a les circumscripcions amb les que tenen poca o gens de vinculació. Els espanyols els hi diuen representats "cuneros". És un terme originat al segle XIX, després de la restauració borbònica, referint-se amb aquest terme "...tanto a niños abandonados al nacer como a toros que se lidiaban sin hacerse mención de la ganaderia a la que pertenecian, en ambos casos sin filiación conocida, sin raízes...", la qual cosa no diu gaire d'aquests candidats.

Per cert, el terme "candidat" prové del llatí "candidus" que vol dir blanc, net, què és com es vestien els proposats a càrrecs públics, significant la seva netedat i honradesa d'origen. Val a dir que en molts períodes de la història de Roma, fou més simbòlic que altra cosa.

Als parlaments de molts països, notòriament els anglosaxons, els candidats són representatius i elegits a circumscripcions concretes. Adquireixen representativitat si guanyen les votacions al seu districte electoral. Això vol dir que s'han de treballar les seves demarcacions no solament als períodes electorals, sinó al llarg de tota la durada de la legislatura.

Això aquí no passa. Els candidats representen els seus partits i els votants generalment trien els partits sovint desconeixent a tots els efectes el nom, trajectòria i propòsits dels candidats de la seva circumscripció. Al final l'exercici electoral és molt dependent d'estratègies, de màrqueting i propaganda. Els partits reben assignacions de diners públics per a finançar les seves campanyes electorals. Aquests fons s'assignen proporcionalment als escons guanyats a les eleccions immediatament anteriors. Això afavoreix els partits amb més representació, els més grossos. I perjudica els minoritaris o els de nova constitució. Aquests han d'utilitzar fons propis per les seves campanyes. Això inclou també els espais publicitaris a mitjans de comunicació públics durant la campanya electoral.

La publicitat, la propaganda, és cara. Hi ha de més barates, però com la carn al mercat, ja no són tan bones. Aquest condicionant econòmic té un pes notable en el coneixement de l'electorat i, eventualment, els resultats electorals, a banda de les propostes dels partits. Els que siguin capaços d'aconseguir més recursos i donacions particulars, tindran millors opcions. És cert que aquestes aportacions estan subjectes a publicitat i control, però és indubtable que moltes romanen ocultes, en "negre". Naturalment i com qualsevol donació, poden contenir compromisos pels partits a complir durant la legislatura i després. Un cop més, els diners esdevenen condicionants pels governants i influeixen el poder per sobre de la seva representació. Els rics tenen un poder que no es pot compensar només amb els vots. Els pobres, o els no tan rics, són però, molts més. Per això no es poden permetre el luxe de no votar. El vot és el seu poder.

Si ens volem creure que la democràcia és, ara per ara, el menys dolent dels sistemes de govern, hem d'anar a votar.

Si, a sobre, creiem que el nostre país mereix un futur autònom, independent, cal aprofitar totes les oportunitats electorals per mostrar les nostres preferències, per més que les pròximes eleccions estiguin limitades per unes lleis electorals poc favorables al reconeixement de les voluntats de la gent.


XA abril 2024

Thursday, April 04, 2024

Fetge de gat.
















































La constitució geològica de la vella Tàrraco propicia la utilització de les pedres que es troben a l'entorn per construir les estructures de la colònia. Terrenys del terciari proporcionen unes pedres calcàries de diferent consistència i utilitat. Les pedres provinentsde les pedreres més pròximes Lloritu, Savinosa, el Mèdol, la pedra Santa Tecla, configuren els antics edificis monumentals romans i el paviment de carrers i places. Són les roquesgroguenques de tonalitat daurada que han donat nom la nostra costa. Hi ha un altre tipus de pedra més dura, d'origen basàltic amb tonalitats grisenques, emprades per la seva duresa per fer les vores de les voreres amb molts carrers: el llisòs. I un altre encara més dur, conegut localment com a “fetge de gat”, d'un color variable, ocasionalment granitòs, tot i que exposat a la llum i a la intempèrie també es torna gris. Quan es troba en una excavació la seva consistència genera problemes als pedrapiquers. Que els hi expliquin als constructors del dissortat pàrquing Jaume I. Fer el forat va prendre dos anys de barrinades i piconadores.

Roca dura.


La traducció a l'anglès és “hard rock”, tot i que els els músics, fent un joc de paraules,

anomenen hard rock el Rock’n Roll més estrident i dur. Al nostre voltant Hard Rock

representa la construcció i explotació d'un centre d'oci i hostaleria al costat de PortAventura, que porta 10 anys de planificació. 


Darrerament, la inclusió d'inversions públiques per afavorir la seva construcció ha esdevingut la pedra dura on ha trepitjat el govern de la Generalitat d'Esquerra Republicana de Catalunya. La negativa de donar suport a la construcció del Hard Rock per part dels partits en l'oposició, notablement les CUPs, ha determinat que el pressupost del 2024 no s'aprovés i, conseqüentment, el president Aragonès decidís convocar eleccions anticipades pel 12 de maig. Sembla que als pressupostos no hi hauria cap partida directament relacionada amb el projecte del centre d'oci, però els opositors malfien de les intencions finals del govern i d’ací la seva negativa a aprovar la llei pressupostària. En tot cas bé sembla una bona excusa, per a uns–les CUPs–o justificació pels altres–el govern.


Els arguments a favor i en contra a la construcció del centre d'oci han estat àmpliament i

repetida explicats per partidaris i detractors. Uns amb arguments econòmics i els altres amb arguments ètics i socials. L'èxit de PortAventura com estímul de la indústria turística és indiscutible, certament un atractiu pel turisme familiar. Però el consúm de recursos hídrics, energètics i de territori pesen negativament sobre les disponibilitats actuals. La dubtosa estética d’un edifici, hotel en forma de guitarró, tampoc ajuda.

Però, i sobretot, un centre d'oci que es basa en l'oci del joc serà un atractiu per un turisme adult cap a una activitat que tradicionalment s'ha considerat un vici. Cert que la normativa de joc comporta notables ingressos fiscals. Però sembla que l'habitual “entourage” dels centres de joc acostuma a atreure també altres agents socials de dubtosa moralitat: ludòpates i tafurs, pinxos i putes, xaperos, camells, mafies i altres marginalitats què, un cop s'instal·len, són difícils de controlar i són durs, durs d’extreure. Com el fetge de gat.


Xavier Allué

Abril 2024

Tuesday, April 02, 2024

LES MALALTIES DELS PRÒCERS











































LES MALALTIES DELS PRÒCERS

Ser posseïdor d'una alta dignitat no exclou de patir fenòmens naturals com les malalties. I que, a més, tals poden ser la causa del seu traspàs. Els reis, prínceps, emperadors, caps d'estat, de tribu o altra organització de poder unipersonal, són sovint víctimes de violència. La solució de continuïtat ha estat amb freqüència la mort violenta de qui ostentava el poder i causada per qui pretenia succeir-li. Notablement, un bon reguitzell dels emperadors de l'antiga Roma, quasi tots els reis gots i moltes altres víctimes de magnicidi són la mostra.

Altrament, però, com cada mortal, han estat malalties que condicionaven les vides dels pròcers. Malalties que també han estat determinant de la història dels pobles i les ciutats.

Si Octavi Cèsar August no hagués estat malalt no hauria passat uns anys a Tàrraco per refer-se i continuar la seva vida. Està documentada la cura que li proporcionà Antoninus Mussa, un metge grec que el tractà amb mesures essencialment dietètiques i successions de banys freds i calents. Crec, però, que fou Plini qui diu que es va curar menjant enciams, molt segurament de l'horta del Francolí. Probablement, sense aquesta malaltia i repòs a Tàrraco no s'hauria construït l'acròpolis monumental de la ciutat que encara conservem.

En altres moments, les malalties de pròcers han estat determinants del desenvolupament de la Medicina en generar, a partir del coneixement popular de la malaltia, esforços en la comunitat científica per trobar-li remei.

Els nord-americans recorden que malalties de successius presidents han estat determinants. Franklin D. Roosevelt, president els anys 30 i 40 del segle passat, va patir greus dificultats de mobilitat de les cames que havia estat diagnosticat de poliomielitis. Una malaltia aleshores epidèmica als Estats Units causant de morts i discapacitats motrius a milers d'infants, va generar la creació d'hospitals infantils "Children's Hospitals" arreu el país i estimular la cerca d'una vacuna que deu anys després de la mort de FDR, va començar a utilitzar-se fins a l'erradicació de la infecció per virus pòlio. Anys més tard es va revisar el diagnòstic io considerar que fos un altre tipus de paràlisis i no pòlio.

Que Dwight "Ike" Eisenhower patís un infart de miocardi mentre era president i fins a set atacs de cor fins a la seva mort va estimular la recerca en patologia coronària. Com la mort d'un fill prematur de Jackie Kennedy de la síndrome de Distress Respiratori neonatal ho va fer pel desenvolupament de tècniques de ventilació assistida i, més tard, del tractament efectiu amb surfactant.

Està per veure si l'actual president, Joe Biden, i els seus problemes de senilitat tindrà influència en el maneig dels problemes de salut dels ancians. O quina repercussió tindria la incidència de càncer en la família reial britànica, del rei Charles III i la princesa de Gal·les Kate Middleton.

Més a prop, a Catalunya, la joiosa longevitat de Jordi Pujol i l'aparent bona salut dels altres antics presidents de la Generalitat, tots ells prou joves, només deixa la malaltia neurodegenerativa de Pasqual Maragall per considerar. La Fundació que du el seu nom treballa per oferir ajuda i remei als que pateixen síndromes degeneratives neurològiques.

Però el Codi Internacional de Malalties (CIM-MC 11) inclou més de 10.000 diagnòstics de malalties, moltes mortals, moltes més encara sense tractament eficaç conegut. Els esforços pel desenvolupament i progrés del coneixement de la Medicina no pot esperar que la sensibilització, més o menys mediàtica, de la gent, estimuli als poders públics a dedicar-hi recursos a la salut. Cal recordar també, que els centres i organitzacions públiques són els capdavanters dels dedicats a la recerca, de la que se n'aprofiten les organitzacions privades. Quelcom a tenir en compte quan triem governants i administradors, si és que això de la democràcia funciona.



Xavier Allue

Març 2024





Friday, March 29, 2024

Una d'espies

 Una d'espies. 


Saber què en pensa quins plans té l'enemic estat sempre una forma de defensa. També serveix per què a l'atac ni que sigui legitimat és més qüestionable. En algun moment a l'espionatge sol començar a dir “intel·ligència” com un clar després si vols significat del substantiu. Alguns països han consagrat la idea nominal a les seves agències governamentals responsables del espionatge com intel·ligència. Altres més puguis prefereixen denominar serveis d'informació. Això els hi confereix un aspecte d'un espectre més ample, què es pot entendre com que la informació pot no necessàriament tenir un propòsit bèl·lic un militar. La informació pot contenir matèries completament pacífiques purament comercials financeres o fins i tot industrials. Però l'habitual és que els propòsits siguin sempre de caràcter agressiu o violent i per tant militar i, per cert, clandestí. Tota la informació pot ser útil no solament de les característiques de l’aniversari, els seus recursos i dotacions, sinó i sobretot de les seves intencions. Però a més de recollir informació els serveis d'intel·ligència poden dedicar esforços i recursos a combatre l'adversari de forma poc manifesta, sutil i, fins i tot. secreta. Quan aquestes activitats comporten violència contra els béns i les persones als serveis s'acostuma parlar d'operacions humides o negres. L'Estat espanyol va decidir fa temps que la situació política catalana representava un risc per la integritat de l'Estat i va decidir incrementar l'activitat dels seus serveis d’intel·ligència amb Catalunya com objectiu. Mentrestant es prodigaven maniobres dirigides a combatre l'estabilitat social i econòmica de Catalunya com detencions més o menys arbitràries, judicialització de la censura als mitjans de comunicació, o coherció d’empreses i entitats comercials a traslladar les seves seus fora de Catalunya. I al mateix temps, estrangular el fluix d'inversions aprovades en pressupostos aplaçades sine die o simplement cancel·lades sense cap explicació. Recentment s'ha comptabilitzat que a penes el 16% de les inversions pressupostades a l'exercici anual arriben a executar-se. La diferència és perd a la maranya funcionarial. Evidentment amb el propòsit de perjudicar a la població de Catalunya. A tota la població tinguin o no tendències independentistes. Com estratègia política no deixa de ser curiós que es pretengui amortir el sentiments secessionistes mitjançant càstigs, sense considerar que el que poden generar són exacerbacions d'aquests sentiments com a reacció natural. No és fàcil oblidar les afirmacions del funcionari del Ministerio del Interior del atrabiliari personatge Fernández Díaz dient que “…les he mos destrozado el sistema sanitario…” ventan-se d'haver-ho fet. Fa falta ser molt miserable per reconèixer que s'ha fet un dany per pura repressió. 

Evidentment tot allò realizat utilitzant els recursos dels serveis d'informació que proporcionaven els espies. I per això, fent-se servir de mètodes i tecnologies que permeten intervenir a les comunicacions com el programa Pegassos. 

Sembla però que l'eficiència d'aquest serveis no arriben a nivell satisfactori. Els serveis d’informació, els espies, tenen una missió molt concreta que és fer-se amb informació que sigui acurada , oculta, secreta.  Però pel demún de tot això i sobre tot, fer-ho sense que els enxampin. El fracàs de l'espia es quan l’descobreixin. Un cop els ha enganxat perden tota la seva utilitat, a menys que es puguin convertir en agents dobles. Això requereix tòrcer voluntats mitjançant estímuls diversos. Poden ser estímuls positius com els diners o altres béns o més eficaços, negatius, coaccions i amenaces, “propostes que no poden permetre's ignorar”. Tot això condueix els pous d'espais de baixa moralitat i nul·la ètica. Qualsevol maldat pot ser justificada sense límits. La vida humana perd preu davant del valor de les coaccions. D'aquí que les actuacions perden predictibilitat. Els espies fan de tot i sense justificació davant ningú en ares del compliment dels seus propòsits .

És fàcil d'entendre que són els dolents, tot i que el cinema i la literatura pretengui presentar-nos com herois (si són homes. Si són dones no es poden desprendre de l'estereotip de seductora perversa de la Mata Hari) defensors de la pàtria dels seus valors “al servei de Sa Magestat”.

Després està la distància cultural dels personatges segons la seva nacionalitat. La distància que hi ha des de James Bond al comissari Villarejo, similar a la que pot haver entre Maigret i Torrente. Els espies russos tenen una fama de llarga durada d'ençà que el Komintern els va enviar a tots els països europeus que potencialment podien acollir el comunisme. La seva xarxa es va estendre per tot l'occident i és desenvolupar de forma més clandestina a tot el llarg de la així dita Guerra freda i després. Les sigles de les divisions de la intel·ligència russa han adquirir un estatus àmpliament popular: KGB, GPU, GRU, en clara competència amb la omnipotent CIA americana i les dues divisions britàniques M15 i M16, inicials de “military intelligence” el cinc per l'exterior i el sis pel contraespionatge.

El desenvolupament tecnològic de les comunicacions especialment a partir de la segona meitat del segle XX ha ampliat els recursos de adquisició d'informació per ús militar. Els serveis nord-americans separa la HUMINT, intel·ligència obtinguda per persones humanes, de la SIGINT intel·ligència obtenida per senyals i transmissions, la IMINT les imatges i la seva obtenció, i la MASINT de mesures, dimensions i firmes. SIGINT que com qualsevol de les comunicacions sensibles poden ser encriptades inclouen unitats dedicades a descifrar senyals, el que es coneix, criptologia. IMINT depèn per l'adquisició d'imatges principalment de les que s'obtenen des d'avions i altres aparells volants i sobretot els satèl·lits extra atmosfèrics. MASINT és la rama més tecnològica doncs adquireix informació estudiant la senyal (signatures) que en forma d’ones electromagnètiques emeten artefactes o instal·lacions d'interès estratègic o militar. Altres països també poden obtenir i analitzar tot l'aspecte d'informacions amb mètodes similars, tot i que, evidentment, amb una limitació en els recursos que difícilment poden competir amb els estatunidencs. 

Tot plegat, però, el més important és convertir la informació en intel·ligència i que pugui ser fiable i d’utilitat.  Per això és possible que no faci tanta falta gran quantitat d’informació, sinó una intel·ligència analítica que la faci útil.


Xavier Allué 

març 2024