Wednesday, April 07, 2010

Posar la sanitat pública a l'agenda electoral


El que segueix va en la línia de la recomanació d'en Patrick Geddes (o va ser David Ross Brower?) : "Think globally, act locally". És un text que va aparèixer ahir, 6 d'abril 2010, a un modest diari local gratuit Diari Més sobre els nostres problemes a la sanitat, a Catalunya i a Tarragona en concret.

La sanitat no dona vots a les eleccions. Si de cas els fa perdre si alguna cosa va malament. Per això als politics els hi molesta parlar de salut publica i sanitat a les camplanyes electorals. Menys a Barak Obama: va incloure el finançament public de l'atenció sanitaria a un pais sense tradicions de protecció social i, abans d'arribar a la meitat de la legislatura ha aconseguit, tot i que amb dificultats, aprovar una llei que s'apropa a la seva promesa electoral.

La majoria dels politics espanyols (i catalans) considera que la sanitat és molt cara. Els hi recordaria el que deia la meva mare de la vida: que la bona és cara; hi ha de més barates però ja no son tan bones.

A Catalunya invertim un 6% del PIB en sanitat i presumim de tenir-ne una de bona. A d'altres paisos de la UE inverteixen 8-10%. Com que la sanitat és un servei, més del 80% de la despesa va a salaris dels que presten el servei. Tot això vol dir que si la sanitat diem que es bona i ens costa menys que a d'altres és que es barata; i ho és perque paguem poc als nostres professionals, metges i infermeres.

A la reunió de fa unes setmanes dels representats de totes les comunitats autònomes amb el ministeri es va arribar, diuen que fàcilment, a un pacte d'àmbit estatal per la sanitat. El que hi havia, a més, era una agenda oculta: no fer servir la sanitat a les campanyes electorals properes. Tots tenien prou a perdre i poc a guanyar. En acabar la reunió, el conseller de Salut de la Comunitat Autònoma de Madrid, el Sr. Guemes, un taliban de les privatitzacions, va renunciar al seu càrrec sense donar raons ni motius. Alguna cosa hi havia al darrere.

Com a resposta a una pregunta en públic, l'actual secretari general d'ERC, Joan Puigcercós, va admetre que no sabia res de la situació dels hospitals a Tarragona. N'estic convençut que la resposta honesta dels altres líders dels partits sería la mateixa: uns per que ja no se'n recorden de com ho van deixar i d'altres pel poc que han fet en el temps que porten manant. M'estimo més creure que no saben que no que no vulguin, oi?

Alguns altres politics s'amaguen argumentant sobre si tenen o no competències en materai de salut. Sempre hem cregut que la salut es cosa de tots. El que cregui que no és de la seva competència no està més que reconeixent la seva incompetència.

Doncs ara és el moment de fer que se'n enterin de com ho tenim, de que és el que necessitem i que és el que volem. Cal que la sanitat pública figuri en els programes electorals i cal exigir que s'actualitzin les dotacions a les necessitats i es compensi el endarreriment inversor a la nostra ciutat. Això també es feina de tots.

Saturday, April 03, 2010

Hostia!... el muerto ha resucitado


http://www.elpais.com/articulo/espana/foto/Jose/Antonio/Falange/quiso/manipular/elpepuesp/20100403elpepunac_5/Tes

¡Hostia!, el muerto ha resucitado, vestido de dandy.
¡La pinta de pijo tanguista que tiene!!!
Bueno, creo que está realmente muerto, como líder pijo.
Abur.

Friday, March 26, 2010

Freakies of my youth XVI: El hijoputa del anuncio del Cerebrino Mandri

No se me ocurre como denominarlo, pero con esa actitud adusta, conminatoria…con su frac y el lomo ensillado. Un redomado hijo de puta.(Hace poco descubrí que “redomado” no tiene nada que ver con la doma, sino con la redoma, ese frasco de la antigua alquimia que viene a ser como el antecesor del alambique. Algo “redomado” es pasado por la redoma. Un destilado, vaya. La quintaesencia… o la sexta).

Que me perdone el señor licenciado Francisco Mandri, médico y farmacéutico, muy probablemente un santo varón que, desde su botica en la calle Escudillers, antes de trasladarse a la calle Ancha (“el carrer Ample”) del casco antiguo de Barcelona (¿o era en la calle Provenza 203?), empezó a preparar una combinación de analgésicos potente de administración oral, hace un siglo. Su específico ha aliviado dolores de probablemente cientos de miles de personas. Estoy seguro que eligió el diseño de publicidad de algún dibujante modernista con la mejor fe del mundo. Pero a mi, la jeta del Cerebrino me cae fatal.

El Cerebrino Mandri es un preparado en polvo cuyos principios activos son ácido acetilsalicílico, paracetamol, cafeína anhidra. Cada dosis de 5 gramos de CEREBRINO MANDRI contiene: 250 mg de ácido acetilsalicílico, 200 mg de paracetamol (DCI), 20 mg de cafeína anhidra y como excipiente 4.530 mg de azúcar (sacarosa). Se vende en botes de 100 gramos. O mejor dicho, se vendía, porque el año pasado el ministerio de Sanidad procedió a retirarlo del Mercado por no cumplir las especificaciones actualmente vigentes. La verdad es que la combinación incluye dos analgésicos pero con más o menos la mitad de la dosis que habitualmente se recomienda de cada uno de ellos. No existe evidencia de que haya sinergia entre esos medicamentos y lo razonable es tomar uno solo y a la dosis adecuada.
El Cerebrino no siempre ha tenido esa composición. De hecho el paracetamol no se comercializó hasta los años setenta o sea que necesariamente llevaba otras cosas. Cuando el laboratorio estaba en la calle Escudillers, el Cerebrino llevaba Ácido ester.orto etanoil benceno metiloico que, para mi gusto es aspirina, 20 centigramos, Para acetil fenetidina, 15 centigramos, un analgésico muy popular hasta los años cincuenta del siglo pasado, cuando se le asoció a toxicidad sobre los globules blancos de la sangre y sobre el hígado y fue retirado. Además llevaba 5 centigramos de Bromidrato potásico, supuestamente sedante (el precursor del famoso “bromuro”), 5 centigramos de cafeína, que es lo que suele llevar un café expresso cargado y 5 misteriosos miligramos de Extracto flúido de gelsemiun sempervirens—en la fórmula lo
escribe sempervidens—que es una planta que contiene alcaloides parecidos a la estricnina. Todo ello para “una cucharadita colmada” de polvo.

Pero no cambió sólo la fórmula con el tiempo. El señor del anuncio inicialmente era un pobre tipo calvo que sujetaba un cartelón. Cuando apareció el “hijoputa” de gesto adusto, al principio tenía el dedo levantado hacia arriba.

Fue más tarde cuando apareció apuntando al suelo y con más cara de mala leche.

Yo no he tomado Cerebrino en mi vida. Y no porque no me hubiese podido hacer falta, sinó por la jeta del “hijoputa”. Que le den, freakie.

Friday, March 19, 2010

More on climate change

Spin, science and climate change
Action on climate is justified, not because the science is certain, but precisely because it is not.

These are the headlines in this weeks "The Economist" once again on the issue for climate change or global warming (whichever comes first).
The article has a slightly patronizing tone but worth to consider. Better are the multiple comments to the entry.
The media should rethink what has been their contribution to heating up--I am not so sure--the climate--or just the issue.

Sunday, March 14, 2010

Snowstorms and climate change


For what I see the climate change around here is from cold to colder. We had the wetter winter in years and, to top it off a freak snowstorm in the middle of March.

Some years back the scientists were announcing a new “mini” ice age, or, at least the beginning of a cold cycle. But the new religion is global warming.

The global warming gurus, such as former vice-president Al Gore justify the whole thing on the increase of humidity due to evaporation caused by the warming of the oceans, then pushed over the continent were the chilly winds from the North make the snow fall.

That I understand, but nobody explains how the increase of humidity, as it brings more clouds and dims the sun, and the winds come from the North, why is not the temperature coming down instead of warming up?

The averages do not mean much. A few weeks back “The Economist” commented that the claims that the Himalaya glaciers were melting were unsubstantiated. Scientists were citing some articles that were just speculations without hard data to sustain that idea.

There is no need to go all the way back to Karl Popper to sort science from fiction based on the fact that good science should be potentially unproven and that incontrovertible truths are not scientific. But it looks like the gurus of climate change demand blinded faith in their postulates even when they are proved wrong.

So for the time being I shall remain healthily unconcerned about climate change.

Friday, March 05, 2010

Freakies of my youth XV: El muerto


La nomenclatura alegórica de la época lo denominaba “El Ausente”. Pero a mi visión de niño era el vivo retrato de un muerto. Así como suena en su contradicción.

Yo los había visto en algunas casas de parientes. Retratos de hombre, generalmente jóvenes, vestidos de negro con camisa blanca, con o sin corbata, con la mirada perdida. Algunos vestidos de militar. Y la foto rodeada de un marco negro, ocasionalmente con una cinta en diagonal en uno de los ángulos. Cada casa tenía el suyo porque salíamos de una época de matanzas. Como yo era pequeño casi nunca pude atreverme a preguntar quienes eran, a menudo en casas de gente que apenas conocía. Y, además, los elementos jóvenes de las familias, más próximos por edad tenían la calidad ominosa de huérfanos y no iba uno a andar hurgando en los breves pasados de la gente joven. En otras casas la información la ofrecían enlutadas mujeres: “… Sí, éste era mi Juan, mi José…” pasando la mano por el marco. Y a veces añadían la edad a la información a lo que siempre alguien contestaba con un “…Era muy joven!...” o “Era muy guapo”. Jóvenes casi todos. Guapos, guapos, nunca vi ninguno. Para mi los guapos salían en el cine y vestían elegantes o de cowboy, con sombrero y todo. Con bigotillo y peinados con brillantina y fijador. Las tías—las tías en general y mis tías, las hermanas de mi madre que eran un montón, en particular—hablaban de guapos cuando hablaban de Clark Gable, que era un actor con una sonrisa de pícaro sinvergüenza. Y es que a las tías—de nuevo en general y en particular—les van los chulos.

Fue cuando pasé del parvulario de las monjitas a una escuela estatal que lo vi compartiendo la presidencia del aula, allá en lo alto, a la derecha del cristo. Bueno en realidad quedaba a la izquierda del cristo. Cristos ya sabía lo que eran. Los había por todas partes: en las cabeceras de las camas, en todas las iglesias, por la calle en las procesiones que había casi siempre, en el rosario que llevaba al cinto la Madre Encarnación: cruces y cristos eran parte del paisaje.
En la pared de la clase, arriba encima de la pizarra había naturalmente un cristo. Y a cada lado una foto. El de la izquierda era Franco. A ese se le conocía muy bien porque su cara estaba por todas partes, en fotos y en las revistas y los periódicos. Y en los sellos de correos y en las monedas de peseta, de perfil. Le pregunté al Conesa, uno pelirrojo que era más malo que un dolor y que se sentaba detrás de mi, que quién era y me dijo: “Ese es el muerto”. Bueno, igual dijo “ese está muerto” para distinguirlo de Franco que estaba muy vivo y, como luego con los años puede comprobar, el cabrón de él no parecía que fuese a morirse nunca. El caso es que el Conesa no se sabía el nombre y, para mi, se quedó siendo “El Muerto” por antonomasia. Lo cierto es que nadie nos los presentó. El maestro nunca se refirió a las fotos—de hecho tampoco al cristo—de manera directa, de modo que fue más adelante que acabé asociado la foto con el nombre en algunas de las “izadas de bandera” que había que hacer cada mañana cantando aquello del “Cara al sol”. Donde yo vivía la verdad es que hacía sol casi todos los días, pero nos ponían en formación en un frontón que tenía la pared hacia levante y, la verdad, el sol nunca nos daba en la cara. Cosas.
En las clases de “Formación del Espíritu Nacional” ya nos dijeron que al “Muerto” ellos—al parecer sólo los “ellos” que andaban en lo del Frente de Juventudes y tal—lo llamaban “El Ausente”, aunque en lo de las izadas de banderas decían su nombre y nos hacían gritar: “¡Presente!”. Aquella tropa no le hacían asco a las contradicciones y las incoherencias. Parecía que les iban cantidad.

Cuando empecé a estudiar en la universidad volví a encontrarme con el muerto. Pero no en foto. En las aulas de la facultad había un asiento reservado en la primera fila, con un escudo con un pato pintado en el respaldo. No es que pretendiera sentarme en primera fila, ni mucho menos, pero en seguida algún repetidor me explico que era el asiento del muerto, matizando luego que el muerto era “el estudiante caído” y que se dejaba libre por respeto. Como siempre había líos porque no cabíamos todos en las aulas y siempre alguien acababa sentándose allí, el decanato decidió quitar el asiento, el reposa-culos, y dejar sólo el respaldo con el escudo del pato. Creo que a mediados de los años sesenta acabaron quitando el asiento para siempre. Entonces el jodido muerto no tuvo ya dónde sentarse.
Muertos “freakies” paradigmáticos.

Tuesday, March 02, 2010

Who puts safety above freedom deserves neither


A few weeks ago Lexington, the columnist who writes about the US in The Economist describes the process of getting through the security gates of the American embassy: “Having removed his shoes, coat, gloves, hat, jacket, wallet and keys, Lexington walked through the metal detector. It beeped. Your columnist had forgotten to remove his belt”. Thousands of travelers find themselves in the same situation when going through the metal detectors of any airport around the world. That’s part of what’s making air travel so hideous. Airplane food is just about the other.

The new low-cost airlines have done away with the food to hardly anybody’s chagrin. I wonder what would happened if they would also get rid of that crazy airport security which will probably prove itself useless any time soon.

A couple of years back, while trying to catch a plane to beautiful Menorca, I had removed every piece of garment and shoes except for my trousers, socks and a T-shirt to go through the metal detector, and the damn machine beeped. A female security guard shouted me to go back and remove something more. I peevishly asked if I should take it all of and, as she shouted back “Yes!!” I proceeded to take away my pants. Her hysterical screech reached high decibel levels, the other guards gather around and immediately a couple of “guardias civiles”, the dreaded Spanish state police, grabbed me by the elbows and took in my underwear to their station all across the airport lounge. Once there and after they have taken my particulars and beginning to write their report one of them chuckled under his nose, the other smiled back and they send me packing after advising me that I would be cited to court eventually.

The whole incident was brief enough that I had ample time to catch my plane. Actually I would not give a damn if I have to strip myself naked. Being a practicing nudist since my years in Ibiza I feel quite comfortable stark naked amongst other people. What I hate is the incoherence, the utter unwarranted suspicion and the scary looks of security personnel. I’m innocent until proven otherwise. So is everybody else. And I’m convinced that all security measures will be circumvented some day if a mad man puts his mind right to it.

The title of this entry is a common misquote of Benjamin Franklin, that balding fellow that greets you from the face of the 100-dollar bill.

The actual quote is “They who can give up essential liberty to obtain a little temporary safety, deserve neither liberty nor safety”, which comes to mean pretty much the same.

So there.

Monday, February 08, 2010

El que és més que probable que passi (any 2010)


Abans de que passi més temps i amb la convicció de que no hi ha res més dificil de predí que el futur, això és el que crec que acabarà passant a la situació política catalana els propers mesos:

1. Estatut. Ara ja no se’n parla gaire be gens. El Tribunal Suprem publicarà a mig març una sentencia de caire “interpretatiu”. Això vol dir que serà molt llarga, que fara una repas de tot el que hi ha de conflcitiu al text, “interpretarà” el que sembla que vol dir, però no inclourà cap recomenació sobre el que s’ha de fer de forma concreta i expresarà el respecte per les decisions populars. Com el proverbial “part de les muntanyes”, massa soroll per a res o el clàssic “much a do about nothing” de Shakespeare.
2. La reacció a la sentència. Un munt de comentaris i un possible recurs de reposició per part del PP, mentre la resta s’ho miraran amb distanciament.
3. Les eleccions. Amb aquest tema aparcat, la legislatura catalana seguirà fins al seu final legal, convocant-se les eleccions als vols de la Diada, per fer-les a l’octubre. Existeix la possibilitat de arribar al final de la legisatura, exhaurir-la, però continuar fins a sis-vuit setmanes sense convocar eleccions, cosa legalment possible i que s’acabi per fer-les al gener.
4. Els resultats. No guanyarà ningú. Delendum est Tripartit. Convergència pot guanyar en vots, però no suficientment en escons. I acabarà fent una proposta de govern de concentració amb els sociates. Fins i tots és possible que el president sigui un independent de compromís. I enfocarem vuit anys de “sociovergència”. La torna serà l’alcaldia de BCN.

El que deixo aquí escrit per a testimoni.

Friday, January 29, 2010

A favor del alcalde de Asco


Pues el editor del periódico local tuvo a bien publicar el texto que sigue, en relación a la polémica suscitada por la decisión del alcalde de un pueblo de aquí cerca que ya tiene una (bueno, dos) central nuclear, de ofrecerse para acoger un almacén de resíduos radiactivos llamado "temporal".

Dice así:
"Estoy bastante avergonzado de ver el morro elefantino que exhiben bastantes políticos ante la decisión soberana del ayuntamiento de Ascó de optar por la instalación en su municipio del ATC de residuos radiactivos.

En 1977 estuve en Ascó en una manifestación contra las nucleares, acompañado de mis hijos, con una pancarta que ponía “Meteos los átomos por el culo”. Está publicada en “Lecturas”. Por entonces vivía en el País Vasco, donde resolvieron el problema de las nucleares dejando que ETA asesinase al ingeniero José María Ryan, y allí quedó desmantelada la central de Lemóniz. Aquí somes menos bestias, perdimos el envite y acabamos tragándonos las nucleares.

En 1989 fui de los que le dijimos a Jordi Pujol que si la central de grafito-uranio refrigerada por gas Vandellós I hubiese “petat” del todo, lo que se hubiese tenido que meter en culo era la senyera porque la radiación hubiese llegado hasta Camprodón y Tarragona estaría como ahora está Chernobyl: bye, bye Catalunya. Vandellós I se cerró, pero ahí queda su cadáver y, por cierto, ahí seguirá varios miles de años.

Que el ayuntamiento de Ascó quiera sacarle un provecho a los desechos, aunque sea por aquello de no querer ser puta y pagar la cama, es más que legítimo.

Que el anterior ministro de Industria del gobierno de España ahora se mese las barbas por la instalación de un depósito de material radiactivo en un sitio donde, por cierto ya lo tienen, parece una burla. Y más que diga que “Cataluña ha cubierto su tasa de solidaridad…” cuando resulta que aquí consumimos toda la energía eléctrica que se produce y aún tenemos que importar más y que la producción de energía a partir de las nucleares sólo está en la (demarcación, virgueria, provincia??) de Tarragona.

Cuando haya una central nuclear en el delta del Llobregat y tres docenas de aerogeneradores en Collserola igual me trago lo de la solidaridad.

Mientras y si realmente el gobierno del estado no sabe dónde poner la basura, me permito sugerir que, si no les gusta Sant Cugat o en Majadahonda porque resulta que ahí vive demasiada gente guapa, que utilicen la isla de Alborán, que sólo la usa la marina para maniobras.

Xavier Allué
26-ene-2010"
Publicado en http://www.diaridetarragona.com/blogs/cartasaldirector/039061/favor/alcalde/asco

Monday, January 04, 2010

Freakies of my youth XIV: Tarzan


Pues lo siento mucho si Tarzán es un héroe admirado por generaciones de jóvenes y menos jóvenes, desde que Edgar Rice Boroughs concibió la historia de un niño criado por simios, pero para mi Tarzán es un raro.

Lo era cuando lo encontré por primera vez en la pantalla de un cine de reestreno, impersonado por Johnny Weissmüller y lo siguió siendo cuando más tarde pude entender lo que podía representar para un niño ser criado entre monos.

Weissmüller, el actor, fue un inmigrante rumano, nacido en Szabadfalu un suburbio de la actual Timişoara, aunque dice la Wikipedia que el lugar de nacimiento que figura en su hoja de entrada en los Estados Unidos a través de la famosa isla Ellis (Ellis Island) por la que entraban todos los inmigrantes en Nueva York, es Meda, una pequeña localidad junto a la frontera con Serbia. Esto era cuando el Imperio Austrohúngaro y ahora es difícil situar cada sitio porque los nombres han cambiado. Los padres de Johnny hablaban alemán y eran judíos askenazi, de manera que a los efectos pasa como de origen alemán. Un buen deportista, ganó varias medallas olímpicas de natación. Pero como actor era un petardo.

La pinta con la que salía en las película de Tarzán a mi no me inspiraba nada. Y me parece que a las mozas de mi entorno tampoco. Lo encontraban un poco blando, con ese cuerpo que, aunque sea fuerte, no resulta musculoso y que tienen muchos nadadores. Las tías siempre estaban esperando que se le viera la picha por debajo de la faldita que llevaba puesta, cosa que nunca pasaba. Y la jeta no parecía la de nadie muy avispado. Encima hablando como los indios de la pelis antiguas.

El alarido es algo que merece tratamiento aparte. No que los gritos de victoria me parezcan mal. He conocido y he sido capaz de proferir los de los mariachis, lo que los americanos llaman “rebel yell”, propio del sur de los Estados Unidos y hasta me he atrevido con algún irrintxi euskaldún y algún “Uc” ibizenco. Pero el grito de Tarzán me parece un gogorito estúpido.

La que si estaba como un queso era Jane, interpretada por la actriz irlandesa Maureen O'Sullivan, una brava moza que enseñaba generosamente los muslos y que nadie entendía como podía liarse con el morrosko de Trazán. La O’Sullivan con el tiempo sería la suegra de Woody Allen, porque casada con un australiano de nombre Farrow, tuvo una hija llamada Maria de Lourdes, que es conocida en el siglo como Mia Farrow (una cursi redomada).

Que Tarzán me pareciera un imbécil se confirmó cuando tuve conocimiento de lo que han sido los niños-lobo (feral children), aquellos criados por animales como Mowgli , un personaje mucho más amable, como afectos de graves trastornos del desarrollo.

Tarzán no pudo nunca ser el rey de los monos, sinó más probablemente el más tonto de todos ellos. Que luego acabase en Nueva York criticando los efectos de la modernidad de los años 30, no és más que un capítulo más de ese retorno a la vida primitiva, al bon sauvage de Montaigne (que no de JJ Rouseau), un pobre desgraciado.

Tarzán entra en la nómina de los "freakies" por méritos propios y por los añadidos por el señor Weissmüller.