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Sunday, June 23, 2024

La Sanitat catalana i l'aplicació del l'art. 155- video 1 de març 2018

 Tot de cop he topat amb aquest video, d'una xerrada al carrer un dia que, ves per on a Tarragona, estava nevant. El mérit és per la munió de patriotes que es manifestaren, dimarts rera dimarts, demanant la independència i l'alliberament dels pressos polítics, aquell ja llunyà hivern de 2018.


https://www.youtube.com/watch?v=0GGAD1wt8OQ


XA

Friday, July 09, 2021

"Llibertat presos polítics"

 Publicat el 9 de juliol de 2021 a la Tribuna de DiariMés



Wednesday, October 11, 2017

La declaración de la independencia de Cataluña



Retomo el español para continuar ofreciendo lo que selectivamente percibo de los acontecimientos en Cataluña, en el estado español y, también en la Unión Europea. Evito referirme al debate parlamentario que está teniendo lugar en estos momentos en el Congreso de los Diputados de Madrid porque sólo contribuye a la confusión. Tal cosa no es infrecuente en el parlamento español por lo que tiene de Babel, donde se habla a gritos y no se entienden unos con los otros porque hablan idiomas diferentes. Nada más una breve referencia al actual presidente del gobierno quien, tanto en su intervención en el debate como en su declaración esta mañana en respuesta a la proclamación de la República catalana de la tarde-noche de ayer, sigue tropezando en las mismas piedras.

Doy por supuesto que quien esto lea, debe tener una idea de lo que viene ocurriendo y que, en parte, se ha descrito en anteriores entradas de este blog, concretamente la titulada "El camino hacia la independencia de Cataluña" hace cinco días.

Tras el referendum reprimido y apaleado, y la jornada de huelga general--paro de país--del 3 de octubre, que detuvo toda la actividad de Cataluña durante 24 horas, acompañada de multitudinarias manifestaciones en todas las ciudades y muchos de los pueblos, y de la que se han ocupado poquísimo los medios de comunicación del estado, se ha seguido un breve período de recapacitación y reconsideración de los acontecimientos. Este lapso ha permitido la publicación en una buena parte de las televisiones y grandes rotativos del mundo, digerir la represión violenta del referendum y dar carta de naturaleza internacional al conflicto causado por la voluntad de independencia de los catalanes. Como se ha reconocido en diferentes ámbitos, la batalla por la información internacional y la de la imagen ofrecida por España, la ha ganado ampliamente el movimiento independentista. Los videos de guardias arrancando las urnas de quienes ocupaban las mesas electorales, de las palizas a pacíficos ciudadanos, muchos de ellos gente de edad y la evidente inutilidad de toda la represión, que cedió al mediodia del domingo 1 de octubre, y que en muchos casos no sirvió para impedir la realización del referendum, han llenado los noticiarios de las principales cadenas de televisión mundiales.

¿Quien dió la orden de atacar Vilabella? Algún dia nos lo explicaran. O no. La idea de asaltar una pequeña localidad agrícola con una fuerza de más de 50 guardias, pretender llevarse las urnas para impedir un proceso electoral y, encima, tras aporrear a los pacíficos habitantes, no llevarse nada, tuvo que tener una gestación perversa. Cada vez que vuelvo a ver los vídeos (ver toda la secuencia) y la violencia ejercida me siento tan indignado como perplejo. Me viene a la memoria actuaciones como la de Srebrenica, y la masacre genocida que tuvo lugar en esa población bosnia en 1995. Aunque incomparable en magnitud, la mecánica, el propósito, tiene el mismo origen. No acierto a explicarme el diseño operativo que llevó a casi una compañía de guardias a atacar Vilabella, ya entrada la mañana del dia del referendum, y no hacerlo en cualquiera de los otros pueblos de alrededor. Me pregunto si entre los participantes había alguno con algun pleito antiguo personal. Esas cosas han pasado, como lo que se relata en la entrada de este blog "Les intencions del "Comandante Rivadulla", guardia civil muerto a la entrada de mi ciudad en la ya lejana, pero siempre recordada, matanza del 1939.
Luego hemos sabido que el coronel que estaba a cargo de la operación represiva, y de coordinar los diferentes cuerpos y fuerzas el día del referendum, Diego Pérez de los Cobos, ese domingo se había vuelto a Madrid y la cadena de mando se mantenía a distancia, sin razones que lo expliquen. Algo que dice poco de la organización. Guardias que, por cierto, en ningún momento se dirigieron de palabra a la gente que había ante el colegio electoral, el parvulario de la escuela local, ni exhibieron documentación judicial u orden alguna. Sólo palos.
En cualquier caso, esas circunstancias avalan la idea de que las maniobras represivas no tuvieron más propósito que aterrorizar y castigar a la población civil.
De estos acontencimientos se han realizado atestados policiales que la fiscalía, supuestamente el fiscal reprobado Maza, trasladó a la Audiencia Nacional, quien ha llamado a declarar al Mayor de los Mossos a Madrid a quien se acusa de sedición y de cursar órdenes de falta de cooperación a las operaciones de requisa de la urnas. Luego resulta que Policía y Guardia Civil requisaron una cincuentena, con palos y violencia, mientras que los Mossos requisaron unas doscientas sin ningún incidente.
Una parte de la causa de la violencia indiscriminada yo no dudo en atribuir a la rabia de los poderes gubernamentales por no haber podido encontrar las urnas y detener a tiempo el referendum. En el blog de Pediatria social dedicamos a este hecho un breve comentario, al hallarse las urnas compradas aparentemente en la China, en la localidad francesa de Elna, famosa por la maternidad que acogió en 1939 a las mujeres embarazadas de los campos de refugiados de Argelers, Le Bolou o Barcarés. Giros de la historia.

A la difusión de la violencia policial siguió una respuesta de lenta pero consistente aparición en las cancillerias y medios de comunicación de paises de todo el mundo y, logicamente y en especial, de Europa. Existe evidencia de que la situación creada ha motivado conversaciones con los principales protagonistas, esencialmente el gobierno del estado y la Generalitat, por parte de autoridades europeas y de diferentes países. Lo que se conoce hasta ahora, mantiene el discurso oficial de que todos estos acontecimientos contituyen un problema interno del estado español. Pero también que se ha instado el establecimiento de puentes de diálogo para resolver la situación, al tiempo que se han materializado ofertas de mediación en el conflicto.

Al mismo tiempo se ha conocido que diferentes empresas de Cataluña habían decidido trasladar sus sedes fuera de Cataluña. Notoria ha sido la decisión de dos grandes entidades bancarias: Caixabank y el Banc de Sabadell de trasladar sus sedes centrales a Valencia la una y a Alicante el BS. Nótese que ambas han ido a ciudades del País Valencià, es decir que no se han ido "de casa", dels Països Catalans. Otras se han trasladado a Madrid. Este golpe de efecto "económico" se ha considerado un presagio de lo que puede representar la independencia de Cataluña para las empresas. Realmente los bancos se ven casi obligados a considerar que una situación, aunque temporal, de no hallarse bajo la cobertura fianciera del Banco Central Europeo, les puede acarrear dificultades importantes. Pero, por boca de prestigiosos economistas, se ha conocido que los traslados de sedes empresariales centrales, pero no de sus instalaciones o su personal, tienen escaso o nulo efecto sobre la economía en la situación actual, en que los impuestos son recaudados todavía por España. Lo que vaya a suceder en la eventualidad de la independencia está aún por ver.

Este lunes pasado, el president de la Generalitat ha comparecido ante el pleno del Parlament para informar de los resultados del referendum y sus consecuencias. Este acto ha creado una gran expectación por cuanto se producía en cumplimiento de la ley de referendum aprobada por el Parlament el 20 de septiembre y que le daba validez. En el discurso, se han relatado todas las circunstancias que rodearon el acto del referendum y se han presentado los resultados, con una abrumadora mayoría de los votos favorables a la independencia, de los casi 2 millones y medio de sufragios. Con ello, el president Puigdemont ha anunciado que el pueblo catalán se había ganado su derecho a decidir su futuro y ha procedido a proclamar la independencia de Cataluña como un estado en la forma de república...pero, en una brillante pirueta dialéctica, a renglón seguido ha anunciado la suspensión de la proclamación, para dejar un período de conversaciones y/o mediación "de unas semanas" que ha ofrecido al gobierno del estado.

Todo ello ha generado un mar de dudas y algunos disgustos entre los partidarios de proclamar la independencia ya. Y una curiosa duda al Rajoy, que se ha dirigido al president mediante una solemne y conminatorio "burofax", antigualla comunicativa donde las haya, pidiéndole que aclare que es lo que ha querido decir, si ha declarado o no la independencia. Imagino que de tontos, los habitantes de la Moncloa tienen lo justo y han entendido perfectamente lo que dice Puigdemont: que ha proclamado la independencia, pero que se toma una pausa para dar un respiro a mediadores o "influencers" europeos. Lo que ocurre es que con el 12 de octubre y su "desfile de modelos" de aguerridos guerreros, ya les va bien a unos y a otros tentarse las ropas y dejar pasar el puente del Pilar. A los efectos de poner en marcha el tan traido y llevado artículo 155 de la Constitución española, la pausa bien puede obviarse. Lo que ocurre es que no se a quien la da más miedo el famoso artículo, porque oportunidades han tenido un montón en los últimos meses. Sucede que, aún contando con las mayorias senatoriales suficientes, la aplicación contiene suficientes imprecisiones como para darse cuenta que igual tampoco sirve para parar el independentismo.

En cuanto a la conmemoración militar del 12 de octubre, soy de los que cree que las fuerzas armadas españolas desearian verse muy alejadas del actual fragor del conflicto político. Por más que se les atribuyan sentimientos autoritarios y resabios franquistas, me parece que, como colectivo profesional, son muy conscientes de cuales son sus cometidos y que su aportación a la resolución de problemas politicos tiene más trampas que una película de chinos. Y que no se van a jugar su prestigio o sus vidas por sacarle las castañas del fuego a un inútil corrupto como Rajoy y su caterva de pringaos ineptos. Porque, y en general, si hay tiros, ellos son los que ponen los muertos. La obediencia debida al actual capitan general de los ejércitos es, en bastantes casos, una materia cuestionable. Los que han pasado por las academias militares de la NATO, saben de sobras que el uso de la fuerza militar contra la propia población es motivo de expulsión de la Unión Europea inmediato. O sea que no tienen NADA que ganar y si bastante que perder implicándose en cuestiones que deberían tener un tratamiento civil y político adecuado. Ojo al cristo, que es de plata...Que las órdenes se obedecen, pero no a ojos cerrados.  Que se les pueda ordenar, por motivos de seguridad, la ocupación de objetivos estratégicos como centrales nucleares, nudos de comunicaciones, puertos o aeropuertos y, quizá, fronteras, es algo que ya han hecho y por motivos diversos. Ocupar medios de comunicación en un país libre y democrático, se lo van a dejar a los picoletos. Y a los ciudadanos, ni tocarlos. Igual a quien le dan un toque es al Rajoy.

Tiempos agitados, pero aún conservo la calma que me da la edad y la confianza en que los movimientos de los pueblos en profundidad, a la larga triunfan.

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Wednesday, October 21, 2015

Eleccions a l'estat

Publicat el 21 d'octubre de 2015 a DiariMés




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Thursday, October 01, 2015

El camí

Publicat a DiariMés el 1 d'octubre de 2015


























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Saturday, September 26, 2015

Carta a mis hijos

Estos días hemos visto un cruce de “cartas” dirigidas a los catalanes (Felipe Gonzalez) o a los españoles (Artur Mas) que invitaban a recuperar el estilo epistolar de comunicación.
La coincidencia de la encrucijada histórica de Cataluña y un pequeño tropezón de salud, de esos que ayudan a concienciarse de la fugacidad del tiempo, me lleva este fin de semana a dirigiros este texto que, muy probablemente escribo más para mi que para vosotros. Igual bastaba con un “WhatsApp”, pero ya os he oído decir más de una vez que tengo una tendencia a convertir cualquier conversación en una ponencia. O sea que paciencia.

Parte del motivo es reconocer la responsabilidad asumida de que lo que pueda ser vuestra relación con Cataluña arranca de la decisión de traeros a Tarragona en 1984 cuando ya vuestra infancia estaba encarrilada. La decisión tenía dos bases principales como constantes: los orígenes familiares de vuestra madre y míos y la oportunidad profesional. La oportunidad profesional había condicionado los diferentes cambios de residencia desde que constituimos la familia. Tal es la historia de muchas familias y, retrospectivamente no estoy seguro de que sea justo; los hombres llevan sus familias donde su ocupación les conduce, dándole al resto de la familia, notablemente al otro miembro de la pareja, nada más que la oportunidad de adaptarse.

Cuando se pone en marcha el actual proceso político en Cataluña surgen las continuas referencias a la “nación” y se argumenta sobre el origen de la población según dónde haya nacido como condicionante de nacionalidad. Cada uno de vosotros es un ejemplo de la futilidad del lugar de nacimiento: uno no nace, lo nacen. Por eso puede haber dificultades cuando uno tiene que decir “de dónde es”.

Yo mismo ha pasado por esa experiencia. Como sabéis, mis padres fueron unos novios de guerra, con lo que tiene eso de situación inestable. Mi padre nacido en Zamora pero criado en Valladolid, de dónde era su padre, se casó con mi madre extremeña con un abuelo inglés. Aunque mi padre se instaló en Zamora con un puesto de trabajo estable y con unas relaciones sociales firmes, cuando yo tenía tres años decidió cruzar toda la península y venirse a Tarragona a un puesto de trabajo similar y por razones varias que nunca he aclarado del todo. Entiendo que no fue tanto que se viniese a Tarragona, donde no había estado jamás, sino que “se fue” de Zamora donde, muy probablemente, sus relaciones sociales y sus perspectivas de futuro no eran tan favorables como cualquiera pudiese pensar.

A todos los efectos, y haciendo abstracción de hecho de mi nacimiento y esos tres primeros años de mi vida, yo “era” y soy de Tarragona. Como la situación política postbélica era la que era, yo no entendía que fuese “catalán”. Para mi entorno yo era “castellano”, aunque poco después, para mi familia extremeña y castellana éramos “los catalanes”.

Ahora es algo difícil recordarlo para mucha gente, pero en los años 40 la población de Tarragona era catalana y hablaba mayoritariamente catalán. Aunque el castellano fuese la lengua impuesta, oficial y en la que se producían todas las transacciones oficiales, la enseñanza, los medios de comunicación—a la sazón sólo prensa y radio—o los rituales, la gente entre ellos hablaban catalán. La reconocida represión de la lengua autóctona no empezó a tener efecto hasta la década siguiente. Mi padre aprendió catalán en poco tiempo, ciertamente un catalán muy degradado, porque así era el de la época, lleno de españolismos. Y yo aprendí a jugar en catalán. Sólo en catalán porque entre mis amiguetes no se hablaba otra cosa. Nunca supe lo que eran “canicas” hasta que lo leí en alguna novela de mayor, ni como se decía “mismus”, ese juego de saltar a caballo sobre uno agachado en español. Para cuando fui a vivir un invierno a casa de mis abuelos en Mérida, en 1955-56, ya era mayor para jugar en la calle.

Cierto que no hablaba catalán habitualmente pero formaba parte de mi cultura. Cuando fuí a estudiar a Barcelona, nada más llegar al colegio mayor—la Residencia de Estudiantes de la Diputación de Barcelona—el conserje me encaminó hacia la sala de juegos donde estaba el bar. Era la hora del café y allí ejercía su ministerio el director, el catedrático de Filología Catalana, Dr. Marsà. Rodeado de colegiales iba preguntando a cada uno quien y de dónde era. A mi se dirigió, en catalán, preguntando “¿Cuándo ha venido usted?”. Yo respondí con una sola palabra: “Enguany”. Enseguida pontificó: “Vosté és de Tarragona, oi?”. Con el Dr. Marsà aprendí a leer—no exactamente a escribir—catalán en unos cursos que se hacía en la residencia.

Puedo hacer un salto en el tiempo de 15 años realmente cruciales de completar la carrera y la especialidad, irnos a América y luego al País Vasco, pero para cuando llegamos a Ibiza ya fue un reencuentro con la lengua catalana—eivissenc—de uso común. Para entonces resultó ser una continuidad, fomentada al asociarme al Institut d'Estudis Eivissencs. Para 1979 ya formaba parte del Concili de Pediatres de Llengua Catalana, que acogía pediatras del Principado, Les Illes, el País Valencià, Andorra, el Rosellón y hasta un representante de l'Alguer.

En el regreso a Tarragona intervino, en primer lugar, la disponibilidad de la plaza de Jefe de Servicio que había quedado vacante tres años antes por la jubilación de mi padre. En segundo lugar la proximidad a centros universitarios donde poder daros una carrera, cosa que desde Ibiza hubiese resultado casi imposible de afrontar económicamente. Y algo más distante el proyecto de sanidad para Cataluña que me vendieron en la conselleria de Sanitat que, durante un tiempo, hizo de la sanidad catalana la más puntera del sur de Europa.

Casi treinta años de práctica profesional en Cataluña y en catalán, haber escrito un centenar de artículos y un par de libros en catalán, cierran este preámbulo para intentar evidenciar que mi compromiso con la lengua y cultura catalanas desde hace casi toda la vida.

Pero, y al mismo tiempo, sin renunciar ni un miligramo a mi propia realidad española. He vivido lo suficiente fuera de España como para haber tenido que identificarme como español muchas veces. Y, en España, he vivido en Castilla-León, Extremadura, el País Vasco, Baleares y Cataluña varios años, además de haber viajado por prácticamente cada rincón. No me pierdo por las calles en Madrid, ni en Zaragoza, ni en Cádiz. Se dónde ir a comer en La Coruña, en Burgos, en Murcia y en Santander. Con el título de bachiller por Salamanca, me ha dado tiempo para pasar estancias de estudio en la Rábida y en Mahón. Y he dado clases o conferencias en Pamplona, San Sebastián, Vizcaya, Cantabria, Santander, Asturias, Santiago, Valladolid, Zaragoza, Soria, Castellón, Cáceres, Ciudad Real, Valencia, Alicante, Badajoz, Múrcia, Sevilla y Granada. Y hablado con la gente de todos esos sitios y más.

Sin embargo la realidad más reciente lleva a replantearse los compromisos. Lo que ahora está pasando en Cataluña viene ya de lejos. Haría falta ser del todo insensible para no darse cuenta que en los años que van desde las olimpiadas (1992) la realidad de la vida y su progreso en Cataluña se ha ido viendo gradualmente dificultada por una desproporción entre lo que aquí se hacía y lo que debería pasar. Entre lo que aquí se trabajaba—y por tanto se contribuía de impuestos—y el retorno en inversiones públicas que dependiesen del gobierno del estado. Entre lo que en Cataluña se avanzaba en ámbitos como la enseñanza o la sanidad y lo que a ese progreso se oponían las decisiones de los sucesivos gobiernos.

Cierto es que los sucesivos gobiernos de la derecha en España han legislado—por cierto con la connivencia de la derecha catalana—en contra de la gente. Pero no menos cierto que, además, en contra o en detrimento de Cataluña. Las políticas de obras públicas, de acceso a becas, de asistencia social se han sucedido con una total ignorancia y desprecio a la realidad de esta esquina de la península que, se quiera o no, es distinta. O en cualquier caso más cara.

No hacía falta que los economistas explicaran el déficit fiscal o la pérdida de ordinalidad, eso que ha sido que Cataluña haya pasado de ser la segunda o la tercera comunidad en recursos o riqueza, a la octava o la décima. Los que trabajábamos en la función pública, como es la sanidad, ya hace tiempo que lo veníamos notando. Que mis colegas en el País Vasco, con el mismo puesto de trabajo y compromiso que yo, ganasen 1500 euros más al mes no tenía más explicación que allí los salarios de los médicos colgaban de unos mayores y mejores recursos, obtenidos por el llamado concierto vasco.

Y luego han venido los oprobios y los desprecios. El intento de modificar el estatuto en el 2006 topó con una hostilidad inusitada por parte de los poderes del estado.
Aunque fuese evidentemente irritante, a mi no me sorprendió demasiado. Conozco muy bien “los poderes del estado”, eso que más o menos injustamente se llama “Madrí”. Es el conjunto de altos funcionarios y directivos de instituciones centrales y centralizadas que no han dejado de manipular los destinos de España desde el siglo XIX. Pertenecen a una clase, a una casta de relaciones personales y familiares que se mantiene por encima y alejada de las realidades de la gente. He trabajado con ellos y para ellos, me he paseado por sus despachos, he estado en sus reuniones y conciliábulos y he leído sus escritos y disposiciones. Viven para ellos y desprecian la periferia o se ríen de ella, subsumiéndola en ese humor regional que tanta gracia les hace. Siguen contando chistes de gallegos, de andaluces o de vascos, ridiculizando idiosincrasias o dejes locales.
Son los dueños del cortijo y les da lo mismo que gobiernen los sociatas o el PP, aunque y por razones obvias, les vaya mejor con los peperos.

Yo no aguanto el Tribunal de Cuentas, en el que la plana mayor son todos primos o cuñados, el Consejo de Estado, momias del pasado, la Abogacía del Estado, leguleyos atrincherados en una oposición que hicieron hace veinte años. La Confederación Hidrográfica de Ebro, El Consejo General de Notarías y Registros, el Centro Nacional de Inteligencia, el Instituto Cervantes, el Consejo General del Poder Judicial, la Federación Española de Fútbol, el Archivo de la Guerra civil de Salamanca, el Real Patronato del museo del Prado, son sólo unas cuantas de las instituciones de las que querría ser independiente. Además de la Guardia civil, el Cuerpo de Inspectores del Timbre, AENA, la Casa Real, la Conferencia Episcopal, Tele5, Florentino Pérez y la trama Gurtel: todo eso confabula contra los catalanes...y una buena parte de los españoles.

Muy probablemente la crisis económica o, mejor dicho, la crisis financiera y la rotura de la burbuja inmobiliaria con su secuela de deshaucios y bancarrotas, han precipitado eso que se anda llamando la “deriva independentista”. Lo cierto es que sin ver una posible salida coherente, los millones de ciudadanos que vienen llenando las calles y las carreteras estos últimos años en manifestaciones multitudinarias no se han vuelto todos locos ni están conducidos por un Artur Mas iluminado.
Ni nos hemos vuelto independentistas una tarde de estas después de ver un partido del Barça.

La suma de oprobios con una conciencia de nación, un recuerdo histórico que se quiera o no está ahí, una lengua y una cultura propias y la esperanza en una posibilidad de que se pueda crear un país nuevo nos lleva a dónde estamos hoy. Y las amenazas reactivas del poder y del gobierno, de que una Cataluña independiente quedaría fuera de la Unión Europea, de la ONU, de la NATo y hasta de la galaxia sólo hacen que estimular los sentimientos independentistas. Entre otras cosas porque, con toda probabilidad, todo ello no responde a evidencias conocidas.

Y en eso estamos.

Ya sabéis que toda mi participación en el independentismo tiene un cierto tono jocoso y festivo. Seguro que podéis haber pensado que viene a ser un divertimento ahora que me sobra tiempo y me falta ocupación, Y hasta de que haya un cierto “revival” de juventud de la lucha antifranquista que provoca sonrisas de vuestra madre cuando me ve preparando “senyeres” y pancartas.
Pero esto va en serio. No sólo el Consell Assessor per la Transició Nacional y sus amplios informes (Libro blanco) sino un montón de gente inteligente, formal y seria, lleva tiempo trabajando para conformar los mimbres de un nuevo estado. Y yo me lo tomo en serio. He publicado un par de docenas de artículos—reproducidos en mi blog La percepción selectiva como esto—en la prensa local y desde hace un tiempo con la correspondiente reflexión.

O sea y en resumen, que sí, que este país va hacia su independencia del reino de España y muy probablemente no sólo porque sus habitantes lo quieran sino porque desde el estado lo empujan. Y si las cosas van por donde van, este 27 de septiembre vamos a dar un paso decisivo hacia un futuro mejor.



Dad.



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Saturday, October 04, 2014

Eventos: Escocia, Catalunya y, ¡cómo no!, España

Un poco avergonzado de dejar este blog languidecer dos semanas sin ninguna aportación "con la que está cayendo"...
En español para su difusión en esa lengua.
Casi toda la gente que me rodea concurre en que parece que vivimos unos momentos históricos, de esos que no se repiten más que cada décadas. La historia la hacemos cada día, pero los eventos, los acontecimientos, alcanzan el estatus de históricos cuando, con el paso del tiempo, perduran en la memoria de la gente. Y, por ende, de los historiadores, una tropa especial, todopoderosa, capaz de cambiar la realidad ex-post-facto, sin que se les mueva un pelo. Algunas cosas, sin embargo, no las van a poder cambiar.
El referéndum escocés marca un antes y un después en el devenir histórico del Reino Unido de la Gran Bretaña, pues a punto ha estado de resultar "desunido". El suspiro de alivio de Buckingham Palace se oyó desde fuera, cuando a las 3 de la madrugada del 19 de septiembre se confirmaba el triunfo del NO. Para bien o para mal. En mi modesta  (cada día menos) opinión, los escoceses van a ver sus esperanzas de mejora en su situación con respecto al poder de la City diluirse. Y eso en poco tiempo. Ya veremos si lo aguantan.
El panorama en esta otra parte del mundo ha ido perfilándose como un conflicto cada vez menos sostenible.
La sociedad catalana o, si se prefiere, el pueblo catalán, la gente de Cataluña, ha seguido en estas últimas semanas un camino que estaba trazado en el calendario. El final del verano y la efemérides del tricentésimo aniversario de la caída de Barcelona en la Guerra de Sucesión llevó a una manifestación enorme la tarde del 11 de septiembre en las avenidas de Barcelona. Por la mañana, los ciudadanos también se concentraron ante los ayuntamientos para expresar su voluntad, individual y de organizaciones y entidades a favor del derecho a votar, a decidir que quieren hacer con su futuro. Si los sumas todos, resultan más de dos millones de ciudadanos en la calle con un único motivo de manifestación: queremos votar.  Votar como hicieron la semana siguiente en Escocia. ya lo hemos contado aquí: http://xallue.blogspot.com.es/2014/09/diada-2014.html

La presión de la calle ha sido determinante para que el gobierno de Cataluña, la Generalitat, con su presidente al frente haya materializado la propuesta de celebrar una consulta popular, lo que se conoce como un referéndum, el próximo 9 de noviembre. Cuando digo que "se conoce como" quiero decir que ese matiz tiene una notable repercusión legal. De acuerdo con la Constitución Española, la competencia para la celebración de referéndums (lo correcto sería referenda, el plural en latín) es exclusiva del gobierno central. En cambio sí permite la consultas no determinantes en los otros niveles de poder como el de las comunidades autónomas o los ayuntamientos. Tales diferencias pueden parecer superfluas a cualquiera no familiarizado con las enrolladas peculiaridades del sistema legal español, pero en esta situación se han convertido en cruciales.

Alrededor de ese matiz se viene desarrollando toda una escena dramática de lo que en inglés se conoce como "shadow boxing" entre el gobierno del estado y el de Catalunya. El presidente de la Generalitat firmó una ley, votada en el Parlament de Catalunya sobre consultas populares no refrendatarias y el gobierno central lo llevó al Tribunal Constitucional para que anulara la ley. El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el estudio de la ley que queda por tanto en suspenso. Mientras, el gobierno de la Generalitat ha continuado produciendo reuniones en apoyo de la ley y la consulta: de todos los grupos políticos que le dan apoyo y, este fin de semana, de 920 alcaldes de los 947 municipios de toda Catalunya en una acto masivo en el palacio de la plaza de Sant Jaume, en Barcelona.
Poco a poco la situación va permeando la opinión publicada internacional. Numerosos medios se hacen eco de la evolución de acontecimientos, la mayoría críticos con la aparente incapacidad del gobierno del estado de tomar alguna iniciativa más allá de la simple negación de la realidad.
(Harvard Political Review http://harvardpolitics.com/world/catalonia-contention/)
Se puede simplificar el contexto de estos acontecimientos

Histórico: Cataluña fue una nación en el reino de Aragón en la Edad Media con instituciones de gobierno propias, que ha mantenido a lo largo de siglos junto con una lengua y una cultura propias.
Ahora hace 300 años y en el contexto de la Guerra de Sucesión en el reino de España, con la caída de Barcelona después de meses de asedio, los catalanes perdieron sus leyes y sistema de gobierno propio y su lengua y cultura fueron reprimidas. A pesar de ello, un sentimiento de identidad nacional ha permanecido a lo largo de estos tres siglos y la lengua se ha mantenido y desarrollado. Durante el siglo XX se produjo un renacimiento de esa identidad nacional y un par de intentos fallidos de recuperar un estado propio, coincidiendo con períodos de democracia y, también, inestabilidad política. (http://es.wikipedia.org/wiki/Proclamaci%C3%B3n_del_Estado_Catal%C3%A1n_en_octubre_de_1934).
Durante los años de la dictadura franquista, cualquier esfuerzo de promover una identidad propia fue severamente reprimido. Sin embargo, a la caída de la dictadura, Catalunya consiguió recuperar sus instituciones, incluso antes (un año) de que se proclamase la nueva constitución democrática. Durante casi un cuarto de siglo de gobiernos autonómicos de la derecha nacionalista Catalunya ha recuperado la mayor parte de sus símbolos y realidades identitarias: la lengua catalana es oficial y es la vehicular en el sistema escolar, las leyes se promueven y se ejecutan de forma autónoma, se han creado universidades propias y se dispone de un sistema sanitario hasta ahora considerado modélico por su eficacia y universalidad. En parte se ha debido a que los sucesivos gobiernos del estado han precisado el apoyo de los gobiernos de Catalunya para consolidar mayorías en las Cortes españolas, propiciando concesiones de diferentes parcelas de poder. El grado de autonomía, para una comunidad o región dentro de un estado, es considerable comparándola con situaciones similares en otros países europeos. Sin embargo, las actitudes y los actos de los gobiernos centrales, en cuanto por disponer de una mayoría absoluta en la Cortes no ha precisado de soporte de los políticos catalanes, han tendido a menospreciar, reprimir o coartar la autonomía catalana, especialmente en lo que se refiere al contexto

Económico: A la grave recesión que ha afectado al mundo en general y, especialmente al estado español, en los últimos seis años se ha sumado una serie de actuaciones dirigidas a acentuar el desequilibrio de la balanza fiscal entre Catalunya y el estado español. Y ellas precisamente propiciadas por los sucesivos gobiernos de derechas españolistas (o nacionalistas españoles) que han gozado de mayorías parlamentarias absolutas. Catalunya, con un 16% de la población del estado y casi un 25% del PIB estatal, y por ello un 21% de los impuestos que recauda la hacienda del estado, apenas recibe un 12% del retorno fiscal. "Devolution" es algo que no sucede. Las justificaciones de solidaridad con otras regiones del estado pierden realidad cuando, como se ha ido viendo, Catalunya pierde cada año puestos en el ranking del estado de bienestar, inversiones y ayudas públicas con respecto a las otras comunidades. Y todo ello determinando a su vez un contexto

Politico: Las iniciativas para reconducir políticamente la situación de Catalunya dentro del estado español han topado con tremendas e injustificables dificultades. En 2006 las instancias políticas catalanas promovieron la elaboración de un nuevo estatuto (http://www.parlament.cat/porteso/estatut/eac_ca_20061116.pdf) que fue aprobado por el Parlament catalán, las Cortes españolas y refrendado por el pueblo catalán en una consulta. No obstante, el estatuto fue llevado ante el Tribunal Constitucional por parte del partido hegemónico de las derechas españolas (nacionalistas españoles). Esta acción determinó unos amplios recortes en el texto hasta hacerlo inaplicable, ante lo que no sirvieron manifestaciones multitudinarias en Catalunya en su defensa. Cabe añadir al menos dos detalles político-históricos: 1) la composición del alto tribunal estaba viciada por haber sobrepasado con creces su período de vigencia, uno de sus miembros había fallecido y no se había substituido y otro miembro había sido excluido porque más de diez años antes y mientras ejercía otra función, había escrito un ensayo sobre la autonomía de Catalunya. 2) Sucesivos textos estatutarios con idéntico redactado al original catalán de otras comunidades autónomas fueron aprobados en su integridad.
A estos extraordinarios vergonzantes agravios se fueron sumando otros, de diferente calado y amplitud, que gradualmente han ido provocando una reacción contraria al poder del estado entre la población de Catalunya. Notables han sido los sucesivos ataques a la lengua y cultura catalanas que pudieran sintetizarse en la expresión de un ministro del gobierno español quien, en curso del desarrollo de una nueva ley de educación, dijo que era el propósito del gobierno del estado "españolizar a los niños catalanes". 
La larga historia de intentos fallidos de negociar políticamente la situación catalana con el estado ha ido llegando a la base de la población que, en los últimos tres años se ha organizado alrededor de entidades de cada vez más amplio acuerdo. Notablemente Omnium Cultural, una vieja entidad dedicada a la promoción de la lengua y cultura catalanas y la Assemblea Nacional Catalana, ésta de contenido y propósitos más políticos. Ambas promueven un movimiento hacia la construcción de un nuevo estado a partir de la autodeterminación de Catalunya dentro de la Unión Europea.

Probablemente haya otras aportaciones más precisas, más amplias o con más profundidad en su análisis, pero ésta es la mía aquí y ahora.

En entradas anteriores figuran artículos publicados en la prensa local sobre estos temas, desde diferentes ángulos y propósitos, que recomiendo repasar, aunque (Ailás!) están generalmente escritos en catalán o en inglés : Diada 2014, Un 11 de setembre pacífic, Amb la independència, els politics seràn els mateixos? , Els mil temes del procés , Els vímets d ela independència , y alguno más.

Lo que debería seguir ahora, para tener una visión mejor, es situar todo esto en el contexto de España,  del estado español, un estado en permanente crisis del que me da más bien pena hablar o escribir. Por eso lo dejo para la próxima entrada de éste blog.

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Tuesday, September 09, 2014

Tuesday, July 15, 2014

Ficar-se en politica

Aquest altre article es va publicar també a las páginas d'opinió de DiariMés el 15 de juliol de 2014

Que ficar-se en politica avui dia és quasi una obligació.



XA

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Friday, December 13, 2013

The bid for Catalan independence

Yesterday the president of the Catalan government, together with the leaders of five other political parties, announced they have reached an agreement to celebrate a referendum on the independence of Catalonia in about a year’s time. It has been a joyous moment as it answered a compromise agreed upon in the Catalan parliament to set the date and question before the end of 2013. The joy, however, is mostly about the fact politicians have been able to reach such an agreement, thus recovering some of the popular confidence. It must be said that in the past couple of years, politicians, and particularly the Catalan government, have been lagging behind the widespread and pervasive movement of the Catalan civil society in favour of a change on the current status of relationship with the Spanish central government, after repeated hostile actions, as perceived by the Catalan people in the recent past. Long standing grievances about political and economic autonomy peaked when a new statute voted by the Catalan people was curtailed by the Spanish central government on the grounds of not complying with a somewhat twisted interpretation of the Spanish constitution, back in 2010. Since then, the Catalan civil society has staged giant rallies that crowned last September 11th with a human chain encompassing the whole country from South to North, putting close to two million people in the roads, demanding the independence from Spain.

The question
A two-tier question: 1 Do you want Catalonia to become a state, and
2 In that case, would you want Catalonia become an independent state

it has been what the leaders of the political parties in favour of the referendum have been able to come up with.
It is the result of the efforts to comply with the parties whom being in favour of the referendum were not so keen about the claim for independence, preferring some sort of loose liaison with Spain, either a federal state, a confederal one or a free-associate state.
It’d be better a simpler one, like just the second part. However, the two-tier question has the virtue of being the result of an (wider) agreement. So there.

The answers
There could be up to seven (7) possible answers:
  1. Yes to the first part of the question and No to the second
  2. Yes to the first and Yes to the second
  3. No to the first and Yes to the second (What?)
  4. No to both
  5. Blank to the first and Yes to the second
  6. Yes to the first and blank to the second
  7. Blank and blank
(Blank and No to any would be just a NO)

The counting of votes could be a bit tricky. Let’s hope voters will be clearer and more consistent in their answers than the proposal.

The timing (the date)
The day is 9/11 in Spanish (or Catalan), which is like 11/9 backwards. Cute, as September 11th is the Catalan National Day.
It’s also the 25th anniversary of the fall of the Berlin wall, something to remember with all its symbolism.
At any rate, a bit to far into an unpredictable future, but far enough for wheeling and dealings, both in Spain and abroad.

The in-between
The announcement is directly related with the compromise of Esquerra Republicana to give support to Generalitat 2014 budget and thus guarantying the continuity of the Convergencia i Unió government up until the poll and beyond.
It may lead to a coalition government with ERC to watch over the execution of the budget proposals, particularly around the social matters like health, social services and education.
Otherwise the CiU government is in for a long and winding road full of

Blocks and hurdles
The central Spanish government, as was prompt to announce just a few hours after the Catalan agreement, is set on opposing the materialisation of the referendum with all its might and resources. Nothing new there. That will have to be fought in legal and political grounds, both in the parliament and in the press. Eventually in the streets as well. The main bulwark set up by the central Spanish government is

The Spanish constitution
The 35 years old text has been long overdue for revision and amendments. It was conceived and written under the watchful eye of the francoist military, and their footprint is noticeable in several parts of the text. Specifically in the articles related to the administrative organisation of the autonomous regions and others.
More than 60% of the current Spanish population did not have the opportunity to vote the constitution and may not feel bound by its prescriptions. The Catalan referendum may require a change in the constitution to be formally legal, although that would just be possible by political agreements.

The European elections
Programmed for the 25th of May, next year, will be the first electoral test for all the political parties both Spanish and Catalan. There are 54 seats in the European Parliament up for grabs. The possibility of an All Catalan joint candidacy under some common umbrella could represent a good test of the Catalan democratic compromise. Thus far, only ERC has proposed a head candidate, the Philosophy professor J. M. Terricabras (University of Girona), a rather articulate and likeable guy.

The aftermath (or the maths after) of the referendum.
That may require a lot of figuring. Not just the votes but the budget, the national debt, the international credit, the whole (money) shebang.
All those economists, so busy trying to explain to all of us what went wrong with the economic crisis, could well put themselves to work out how are we going to manage the situations should the Spanish government shuts off the flow of (that is, the return of our) money.
The only good thing is that, without the continue Spanish bleeding of the Catalan economy, we should be able to get up on our feet in a short time.

Madrid snafus: The Olympic games and Eurovegas
I mean, really, is that a sample of the credibility the Madrid establishment can muster?
Catalonia independence is not just from Spain, its people or its history. It’s the independence for that abstruse, oppressive, self-righteous, indecent and preposterous “Madrid” of high officials and bureaucrats, still set in the Franco’s era of totalitarism and inanity.

So there: be calm, and keep on truckin’ ... towards an independent Catalonia.


XA

Monday, December 09, 2013

Una pregunta, dues respostes: independència, sí o no



A tombs amb la pregunta sembla com si aquesta tropa no hagués entés res encara.
A veure, pot haver-hi opcions. I fins i tot redaccions diverses.
Si mes no per ajudar, aquí van unes propostes.

Deu preguntes possibles:
1. Vol voste la independència de Catalunya?
2. Vols la independència de Catalunya?
3. ¿Quiere usted la independencia de Cataluña?
4. ¿Quieres la independencia de Cataluña?
5. Vol vost`e que Catalunya sigui un estat independent?                           SI o NO
6. Vols que Catalunya sigui un estat independent?
7. Dona vost`e el seu vot per la independència de Catalunya?
8. Dones el teu vot per la independència de Catalunya?
9. Independència?
10. I, indà, independencià!?

...però jo entraría en el compromís de quelcom així:

Donades les circumstàncies històriques i la conjunctura econòmica i social de l'actual Comunitat Autonoma Catalana, i tenint en compte les previsions que es puguessin en el seu dia aportar per tal de que les voluntats del poble català puguin conduïr cap a un futur d'engrandiment i solidaritat, amb respecte dels drets humans i els dels pobles, així com els acords internacionals passats i futurs, vol vosté la independència de Catalunya?

                                    SI o NO

___________________
Nota: S'ha suprimit de l'anterior text l'afegitó proposat pel PSC que deia: "...i tenint en compte la eterna avinentesa del passi del riu Pisuerga per la ciutat de Valladolid..." davant de l'eventualitat d'un posible transvasament cap a una altra conca fluvial...






Wednesday, December 12, 2012

A ver si me explico. Elecciones catalanas II

Si la amabilidad del director de La Opinión de Zamora permitió la publicación de mis opiniones antes de las recientes elecciones catalanas, a la distancia de una semana después es posible que la visión desde aquí de los resultados pueda también interesar. No ha sido así, pero éste era el texto:


"Al fin y al cabo los opinadores tanto de Barcelona como de Madrid, todos coinciden en que la situación en Cataluña es crucial para la evolución y el futuro del reino de España, aunque y evidentemente, sea por motivaciones y conceptos distintos.

Las elecciones tienen más de una lectura y, aunque más comprometido profesionalmente con los análisis cualitativos que los cuantitativos, no queda más remedio que contar los números por lo que tienen de incontestables.

El primero y, en cualquier caso crucial, es el de la participación, del 70% del censo electoral en unas elecciones autonómicas. Tradicionalmente, y aunque eso de hablar de “tradiciones” en un ejercicio de democracia que apenas tiene 30 años pueda resultar exagerado, en Cataluña la gente participa en las elecciones, como en todas partes, dependiendo de lo que crean que les afecta en sus vidas. Así, votan más a las elecciones estatales, menos en las municipales, algo menos en las autonómicas y bastante menos en la europeas. No es más que un reconocimiento de dónde reside el poder. Pues una participación tan alta permite aceptar que los resultados van a estar muy cerca de representar la realidad.

En segundo lugar, y ligado precisamente a esa alta participación queda la considerable dispersión de la distribución de los votos. En el parlamento catalán habrá siete representaciones de las preferencias de los ciudadanos, muy lejos de cualquier bipartidismo divisorio. Pero que sí permite reconocer quienes de ellos han incluido el derecho a decidir el futuro mediante cambio en la relación con el estado en sus programas electorales: 5 de 7. La consulta sobre la soberanía ha sido el factor decisivo para la convocatoria de estas elecciones anticipadas. Lo que ha sucedido es que, lejos de mesianismos por un lado o amenazas apocalípticas por otro, los catalanes han decidido que el camino hacia esa decisión no depende de un líder, ni de uno sólo, ni que vaya a ser algo inmediato. De ahí ha salido el término de “transversalidad” para interpretar el sentimiento independentista.

Conviene recordar que el movimiento llamado “soberanista”, es decir, claramente a favor de la independencia de Cataluña, se ha originado en ámbitos civiles si no ajenos, si por debajo de los partidos políticos. Son los convocantes de la macromanifestación del 11 de septiembre que determinó la convocatoria electoral. Sus cuentas aceptan que los votos detrás de esa idea son más de dos millones de los casi 3,5 millones que han votado. Pero si se miran los resultados en los casi mil municipios de Cataluña, en 905 se registra una mayoría soberanista.

Con ello queremos entender que estas elecciones han sido clarificadoras para saber dónde está cada uno de los partidos políticos y cómo se distribuye la voluntad popular. Y que con ellas se inicia una legislatura de cuatro años teóricos en la que se desarrollarán las ideas que subyacen en la situación política catalana y, de rebote, la del reino de España.

Xavier Allué
lunes, 3 de diciembre de 2012"

O sea que para saber quien gana y quien pierde en unas elecciones hay que espera algo de tiempo.
Luego ha venido el lio de la Ley de Educación, los desplantes del ministro Wert, la conspiración de la FAES y vete a saber cuanto más. Y valoraciones como la Eduard Punset